Ni ‘Solo asesinatos en el edificio’ ni ‘Puñales por la espalda’: la serie española a lo Agatha Christie que triunfa en Disney+

Esta apuesta nacional por el género ‘cozy crime’ ha recibido una respuesta inmediata gracias a su mezcla entre humor y suspense

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Si es martes, es asesinato', la nueva ficción de Disney protagonizada por Álex García, Inma Cuesta, Ana Wagener y Biel Montoro que se presenta como la versión española de los 'cozy crimes'

La serie Si es martes, es asesinato desembarcó en Disney+ el pasado 31 de marzo con la aspiración sentar los cimientos el género del ‘cozy crime’ en España, apostando por un humor particular y un reparto ampliamente reconocido y ha conseguido situarse como una de las apuestas preferidas de los espectadores.

Inspirada parcialmente por la popularidad internacional de propuestas como Solo asesinatos en el edificio o la franquicia Puñales por la espalda, la serie presenta un planteamiento donde la comedia y el misterio policial se entrelazan, situando la acción en distintos escenarios de Lisboa.

Según ha señalado el propio Carlos Vila, creador de Los misterios de Laura y responsable de este nuevo proyecto, la clave para atraer al espectador reside tanto en la elección de actores como en el tono distintivo de la narrativa. Con un guion que propicia la interacción de personajes aparentemente incompatibles, la producción pone el acento en el trabajo de casting, en el que encontramos a Ana Waneger, Álex García, Inma Cuesta y Biel Montoro, entre otros.

Si es martes, es asesinato (Disney+/Hulu).
Carmen Ruiz y Álex García en 'Si es martes, es asesinato' (Disney+/Hulu).

El detonante de la trama es la aparición de un cadáver, Fernando (Pedro Casablanc), hallado en la bañera de un hotel lisboeta, que activa la tradicional investigación coral, incorporando elementos clásicos del formato ‘whodunit’, presente en las novelas de Agatha Christie.

Turistas convertidos en detectives aficionados

Cuatro de los turistas, aficionados a las novelas policiales, se involucrarán en la resolución del caso, mientras la policía portuguesa también comienza sus indagaciones en una de esas tramas en las que ‘nada será lo que parece’. La naturaleza coral de los sospechosos, así como el equilibrio entre comedia y suspense, asentados en una Lisboa con fuerte presencia estética, constituyen el eje del proyecto dirigido por Salvador Calvo junto a Abigail Schaaff.

Los protagonistas de Si es martes, es asesinato forman parte de un grupo de turistas españoles que, durante un viaje organizado a la capital portuguesa, terminan hospedándose en un hotel decadente. Al día siguiente de su llegada, hallan a uno de los viajeros muerto, desencadenando una investigación amateur paralela a la oficial.

Si es martes, es asesinato (Disney+/Hulu).
Ana Wagener, espléndida en 'Si es martes, es asesinato' (Disney+/Hulu)

La serie se esfuerza por mantener el espíritu del ‘cozy crime’, que tan de moda se ha puesto en estos últimos tiempos (tanto en la literatura como en las ficciones para televisión), donde la tensión propia del suspense se equilibra con situaciones humorísticas y personajes que, aunque cargados de prejuicios, acaban mostrando una evolución en sus relaciones. El desarrollo del guion opta por que el público ejerza un papel activo, alentando a especular sobre la identidad del culpable y participando en el juego de pistas.

Entre el suspense y el entretenimiento

El concepto mixto de la serie (donde ni la comedia ni el suspense predominan por encima del otro) ha representado su principal desafío, tal y como señalan los involucrados en su producción. Las actuaciones de Ana Wagener, que compone un personaje complejo y magnético (como una auténtica Miss Marple), y de figuras ambiguas como las de Álex García e Inma Cuesta, refuerzan ese aire coral y siempre sorprendente de la narración.

Si es martes, es asesinato (Disney+/Hulu).
Álex García, Inma Cuesta y Ana Wagener en 'Si es martes, es asesinato' (Disney+/Hulu). (Disney+)

La ciudad Lisboa se erige también como protagonista, gracias a un uso consciente de sus espacios y de su estética urbana, resaltando especialmente el barrio de Alfama y el mencionado hotel.

La trama, orgullosamente 'formulaica’, aprovecha estos elementos y recurre a la atmósfera visual para ampliar el alcance del suspense y reforzar el entretenimiento. Cada episodio se sitúa en un día diferente y va ofreciendo pistas para averiguar el crimen, convirtiéndose en una propuesta familiar tan bien ejecutada como repleta de encanto.