Imagina que una pasarela de moda, en concreto de un desfile de Balenciaga, se transforma en el inesperado escenario de un colapso cuando, una modelo, en este caso interpretada por Bella Hadid, inicia una frenética y virulenta búsqueda de agua que culmina en caos, agresiones al público y una explosión literal (de su cuerpo) en plena calle.
Así, a ritmo de la banda The Prodigy, arranca The Beauty, la nueva serie creada por Ryan Murphy y Matthew Hodgson, que ha aterrizado en Disney+ prometiendo un viaje entre la sátira, el terror corporal y el drama social.
Si La sustancia, la icónica película de Coralie Fargeat, protagonizada por Demi Moore y Margaret Qualley, compuso una oda a las entrañas de la eterna juventud a cualquier precio, como en una fábula malévola y, en este caso, Ryan Murphy copia y pega estos postulados para convertir en un virus esta obsesión por la belleza. No querríamos establecer comparaciones pero... ¿hubiera existido el huevo antes de la gallina? Nunca lo sabremos.
Entre el VIH y el Ozempic
De hecho, se propone un teorema de lo más cuestionable en este sentido: el de una epidemia que se define como una variante entre el VIH y la rabia que, además, para más más inri, se transmite a través del sexo. Poco elegante y poco sutil, sobre todo para un autor LGTBI que compara la pandemia de SIDA con la estética anoréxica en la era del Ozempic.
¿Obsceno? Bastante, pero así de es Ryan Murphy en sus ficciones, experto en convertir cosas serias en grotescas, aunque él se piense que sean irreverentes e incluso iconoclastas. Eso conllevaría todo un artículo de análisis completo.

Y es una pena porque, en el fondo, Murphy tiene talento, sabe cómo extraer de las apariencias, de las máscaras, la más absoluta miseria, y eso es una constante en sus ficciones. Es algo que lo caracteriza porque lo lleva al extremo, para bien y para mal. Y tampoco es que mucha gente lo practique en el ‘mainstream’ de Hollywood.
Por eso, The Beauty es otra más de sus ficciones alrededor del lado oscuro del sueño americano. Pero, claro, no deja de ser un David Lynch de pacotilla, un David Lynch de la generación de ‘streaming’ de usar y tirar... aunque no sabremos hasta qué punto sea consciente de ello. Sin embargo, a estas alturas, es divertido y viene bien. Al menos, provoca, sacude, aunque sea un esperpento.
Así, entre sus muchas basuras (las hay muy grandes) y algunos aciertos, nos encontramos ante una línea auroral definida. Es duro admitirlo, pero es así. Ryan Murphy es un insensato, la mayor parte del tiempo resulta de lo más ridículo, pero ahí está, serie tras serie, configurando una especie de canon del ‘true crime’ del que todos se benefician y copian hasta la saciedad (véase el Netflix hispano).
¿Qué es ‘The Beauty’?
Pues otra chifladura que podría ser buena pero, como marca de la casa, se empeña en ser ridícula y muy macarra.
Y eso que tiene momentos potentísimos, como todo el arranque con Bella Hadid, el inicio de la relación sexual entre los detectives y la conversión de un ‘incel’ en macho alfa.

A través de estas cuestiones Ryan Murphy plantea reflexiones de lo más interesantes en torno al mundo en el que vivimos, sobre la cultura de las apariencias, sobre la necesidad de ser nuestra mejor versión, aunque estemos podridos por dentro. Y sobre beber agua. Porque hay algo que nos quema por dentro, genera combustión y nos hace explotar, aunque no tomemos nada.
¿Es buena The Beauty? No. Pero, al menos, en este caso, es autoconsciente. Solo hace falta ver a Isabella Rosellini en un papel pequeño, pero de lo más representativo, para darnos cuenta de la farsa a la que asistimos.
Últimas Noticias
‘Sirat’ también triunfa en Reino Unido: la película de Oliver Laxe, nominada a los BAFTA
La Academia del cine británico ha reconocido la película española entre las candidatas a Mejor película de habla no inglesa

Se recupera ‘Elizabeth’, una novela de culto tan retorcida como ‘Carrie’, de Stephen King: terror gótico, brujería y una adolescente asesina
La editorial Lumen publica la primera novela de Ken Greenhall, autor maldito reivindicado por Grady Hendrix

El thriller italiano que triunfa en Netflix: la historia real de un pintor que terminó falsificando documentos para la mafia
La película ‘El falsificador’ se basa en la vida de Antonio “Toni” Chichiarelli, que llegó a estar involucrado en actividades delictivas como el secuestro de Aldo Moro

El pingüino nihilista que da la vuelta a internet tiene su origen en un documental de este conocido director de cine
Aunque la imagen se ha hecho viral, el vídeo original tiene casi veinte años


