Las cintas de casete antiguas alcanzan un valor nunca visto: hasta 50.000 euros por algunas ediciones de los artistas como Michael Jackson, Madonna o Linkin Park

El regreso de los Walkman como reproductores de música ‘vintage’ y la proliferación de coleccionistas ha provocado un aumento de la demanda de algunas grabaciones en este formato

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Varias cintas de casete. (Imagen
Varias cintas de casete. (Imagen de archivo)

A pesar de que la mayoría de nosotros guardamos alguna en el cajón, las cintas de casete antiguas no son hoy solo un sinónimo de tiempos pasados. Al contrario, el valor de estos objetos puede situarse por las nubes en la actualidad, dado que se han convertido en objetos muy preciados para algunos coleccionistas. Así, el mercado de estos objetos, que parecía condenado al olvido tras el auge de la música digital, ha alcanzado cifras insólitas: algunas ediciones pueden superar ampliamente los 40.000 euros.

Durante las últimas décadas del siglo pasado, las cintas de casete jugaron un papel clave en la forma de escuchar música. Desde su creación en la década de 1960 por Philips, y con la masificación tras el lanzamiento del célebre Sony Walkman en 1979, las cintas definieron la experiencia musical de los años setenta, ochenta y noventa. Su versatilidad y facilidad para grabar canciones directamente de la radio convirtieron a millones de oyentes en DJs caseros.

Cómo calcular el valor de estos objetos

A día de hoy la percepción sobre el valor de las cintas de casete ha cambiado radicalmente y su precio a alcanzar depende de tres factores fundamentales: la rareza de la edición, la exclusividad de su contenido y el estado de conservación del ejemplar. Por ejemplo, una cinta de casete con material inédito, conservada aún en su caja original y bien preservada, podría alcanzar cientos o incluso miles de euros.

Imagen de una cinta de
Imagen de una cinta de casete empleada para crear una 'mixtape' propia.

Junto a esto, también el material de la cinta magnética (que puede ir desde el óxido de hierro al hierro puro) puede influir en las cantidades, ya que este afectará tanto a la calidad del sonido como a su perdurabilidad. Además, para saber el valor puede ser muy útil buscar ventas similares en las mencionadas plataformas y hasta preguntar en grupos de coleccionistas y enviar fotos de los casetes si es necesario.

Algunos ejemplos de los artistas más buscados

Algunos artistas emblemáticos ya han protagonizado alguna que otra venta de varias cifras. En un artículo publicado en la revista Love to Know, se menciona la maqueta de Man in the Mirror de Michael Jackson como uno de los ejemplos más extremos, valorada hasta en 50.000 euros. Cintas promocionales enviadas a discográficas por bandas como Oasis o Placebo pueden superar, por su parte, los miles de euros en subastas online.

En ese sentido, la edición de 1997 de la banda Xero (origen de los actuales Linkin Park) se posiciona como otras de las más demandadas, junto a otras grabaciones raras de Snoop Dogg, Nirvana, Beastie Boys, Aerosmith, Madonna, Metallica o Pearl Jam, que alcanzarían precios altos incluso con copias usadas. Con todo, géneros musicales como el vaporwave (música electrónica surgida a principios de la década de 2010 con una estética retrofuturista) también han hallado una veta de coleccionismo. Un buen ejemplo de esta corriente sería la edición Floral Shoppe de Macintosh Plus.

Las plataformas de venta donde se realiza el intercambio de estas piezas van desde eBay, Subito y Catawiki hasta anuncios en redes sociales y mercadillos especializados. Una característica común en las transacciones de mayor valor es la conservación: la cinta, la caja y la ausencia de defectos de audio.

(Imagen ilustrativa Infobae)
(Imagen ilustrativa Infobae)

Una segunda vida en el sector

El coleccionismo no es lo único que ha resucitado a las cintas de casete. El resurgimiento del Walkman también ha jugado un papel fundamental en su redescubrimiento. Al fin y al cabo, los modelos actuales, surgidos como parte de la corriente del gusto actual por lo vintage y lo analógico, permiten no solo reproducir, sino también digitalizar la música antigua, convirtiéndola a formatos modernos como MP3 o MP4.

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La industria musical, que antaño relegó a las cintas al olvido, observa hoy cómo se revalorizan hasta cifras impensadas. Incluso si no se cuenta con prototipos o ediciones imposibles de hallar, ciertos casetes de los ochenta y noventa pueden deparar ingresos realmente cuantiosos, formando parte de un mercado lleno de oportunidades para todos aquellos que hayan conservado sus cintas.