Hace 54 años trabajó de extra en una película nominada a cuatro premios Oscar y ahora es uno de los mejores actores del mundo: “La gente no entiende lo que implica”

Daniel Day-Lewis regresará a los cines tras más de ocho años de retiro y retomará su carrera más de cincuenta años más tarde de su primera aparición en la gran pantalla, en la que ni siquiera quedó acreditado

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Daniel Day-Lewis figuró como extra
Daniel Day-Lewis figuró como extra en 'Sunday Bloody Sunday'. (Imdb)

La vuelta a los cines de Daniel Day-Lewis, quien protagonizará el largometraje Anemone que ha dirigido su propio hijo, Ronan Day-Lewis, es una noticia inmejorable para los amantes del cine. Al fin y al cabo, se trata de uno de los mejores actores de la historia del cine (el único, de hecho, con tres premios Oscar al Mejor actor principal) y de la actualidad. El intérprete británico no solo destaca por su talento para transmitir emociones, sino también por una entrega al oficio pocas veces vista que le ha llevado a sumergirse por completo en la vida y la psicología de sus personajes, llevando las películas a otro nivel.

Tan es así que, de hecho, su tinte de actuación ha alcanzado tintes míticos y alimentado rumores, a veces, no siempre favorables. Se cuenta, por ejemplo, que su interpretación como Christy Brown en Mi pie izquierdo, por ejemplo, resultó tan inmersiva que el propio actor permaneció en una silla de ruedas durante todo el rodaje, y que en algunos casos no ha querido ni dirigirles la palabra a los intérpretes que ponían cuerpo y voz a sus antagonistas en la historia que representaban.

Tráiler de la película "Anemone", de Ronan Day-Lewis

En defensa del método

“Todos los comentarios recientes sobre el método de actuación provienen invariablemente de personas que tienen poca o ninguna comprensión de lo que realmente implica”, respondía hace poco el propio actor sobre las críticas de su método de inmersión en los personajes. “Es casi como si estuviéramos involucrados en una ciencia engañosa, o en una secta. Pero es simplemente una forma de liberarse, de forma que, al trabajar con colegas frente a la cámara, se pueda reaccionar con la espontaneidad que se desee en ese momento”.

Algunos de los papeles de Daniel Day-Lewis ya son historia del cine. No solo con aquellos que logró el Oscar, como ese ambicioso y temible magnate del petróleo de Pozos de ambición, o el gigantescamente humano Abraham Lincoln. Más allá de estos, hay quienes se quedan, por ejemplo, con su intensidad dramática en En el nombre del padre, o con el último de sus papeles hasta la fecha: el estricto modisto de El hilo invisible.

Tanto en Pozos de ambición como con el Hilo invisible, Daniel Day-Lewis acusó el tiempo que pasó en la mente de sus personajes. Alegando fatiga, anunció que se retiraría de los rodajes, en el último de los casos, de forma indefinida. “Es muy fácil describir lo que hago como si estuviera loco. Mucha gente ha estado feliz de hacerlo, pero para mí simplemente tiene sentido... Tienes la obligación de intentar comprender, en la medida de lo humanamente posible, cómo se siente estar dentro de esa experiencia”.

La primera película en la que participó

Ahora, Daniel Day-Lewis regresará con Anemone, sumando un título más a una carrera que comenzó de una forma que muchos desconocen: figurando como extra en una película británica de 1971, Domingo, maldito domingo, dirigida por John Schlesinger (cineasta dos años antes había triunfado internacionalmente con Cowboy de medianoche). Esta cinta cuenta la historia de un peculiar triángulo formado por una mujer de mediana edad, un doctor y el affaire de ambos: un joven científico.

Daniel Day-Lewis, a la izquierda,
Daniel Day-Lewis, a la izquierda, y Ronan Day-Lewis posan para un retrato el sábado 27 de septiembre de 2025, en Nueva York. (Foto Andy Kropa/Invision/AP)

La película de Schlesinger recibiría cuatro nominaciones a los Oscar: Mejor guion original, Mejor actor y actriz principales y Mejor dirección. Eso sí, tal vez su mayor logro fuera abrirle las puertas al mundo del cine a un adolescente Daniel Day-Lewis (tenía apenas 14 años cuando se estrenó la película) que figura en unos segundos del metraje. Su irrupción definitiva en el séptimo arte no llegaría hasta los 80, pero ya desde entonces, su rostro empezó a ser cada vez más habitual en la gran pantalla... aunque en esa ocasión, su papel de joven vándalo quedara sin acreditar.