
La figura de Conchita Montes continúa siendo un caso digno de estudio dentro de la cultura popular en nuestro país. Nació en Madrid en 1914, se licenció en Derecho, estudió Filología en el Vassar College, en Poughkeepsie, dentro del estado de Nueva York, y se convertiría en una de las figuras más singulares y polifacéticas del arte español del siglo XX.
Dominaba varios idiomas y tenía un carisma y una personalidad imponentes (le decían la Katharine Hepburn española) gracias a su capacidad para dinamitar las convenciones sociales de la época.
Fue pareja del cineasta Edgar Neville (aunque nunca se sometieran a las normas del matrimonio) y se conocieron en el vagón restaurante de un tren, una situación que inspiraría una de las obras maestras del director, La vida en un hilo (1945).
La colaboración entre Montes y Neville produjo algunos de los títulos más destacados de la época, como Frente de Madrid (1939), la adaptación de Nada (1947) de Carmen Laforet, Domingo de carnaval (1945) y El último caballo (1950), en las que compartió pantalla con Fernando Fernán Gómez. Su última película juntos, Mi calle (1960), marcó el cierre de una etapa fundamental en la filmografía de ambos.
Cómo inventó en ‘Damero Maldito’
En 1935, gracias a un programa de intercambio cultural para profesores, Conchita Montes viajó a Nueva York, donde descubrió una urbe efervescente repleta de vitalidad. Allí consolidaría su pasión por el teatro y se convertiría en amiga íntima de Charles Chaplin. Sin embargo, ese espejismo se derrumbó cuando estalló la Guerra Civil y fue detenida en San Sebastián a su regreso a España.
El régimen intentó convertirla en su musa dentro de su estrategia de propaganda franquista, pero su figura resultó demasiado díscola y controvertida para poder domesticarla.

En los Estados Unidos fue donde se aficionó a los crucigramas dobles que habían sido creados por Arthur Wynne en 1913 y que fueron popularizados por Elizabeth Kingsley en la Saturday Review.
Así, la actriz, que en 1941 tenía una sección en la mítica revista de humor La Codorniz, introdujo esta disciplina en nuestro país auspiciada por el dramaturgo Miguel Mihura, que en ese momento era director de la publicación y quería crear un pasatiempo semanal. En nuestro país, Montes estaba integrada dentro de los círculos más intelectuales del momento y tenía relación estrecha con José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón o Eusebio D’Ors.
Así surgiría el célebre Damero Maldito, cuyo nombre deriva de la estructura del propio juego, que se asemejaba a un tablero de ajedrez pero con definiciones de lo más complejas a la hora de resolverlo.
Más tarde, el Damero Maldito pasaría a formar parte de las páginas del diario El País, donde terminó de popularizarse.
Una mujer que rompió con los estereotipos
Aunque su huella en el cine es indiscutible, Conchita Montes dedicó la mayor parte de su carrera al teatro. Su versatilidad quedó patente en El baile (1959), adaptación cinematográfica de la obra teatral de Neville, donde la actriz desplegó todo su talento en la madurez. Otro de sus grandes éxitos escénicos fue Tía Mame.

Y es que su labor no se limitó a la interpretación: Montes también asumió responsabilidades como empresaria y traductora, y se implicó en la elección del vestuario y los tejidos, demostrando un sentido riguroso del espectáculo y de la relación entre público e intérprete. Hace unos años, la editorial Bala Perdida publicó una biografía a cargo de los expertos en cultura popular Santiago Aguilar y Felipe Cabrerizo, que se encargaron de reconstruir su trayectoria personal y artística. Su título, Conchita Montes: una mujer frente al espejo.
Últimas Noticias
Por qué Céline Dion se retiró de los escenarios y ha vuelto años después con una decena de conciertos en París
Su último gran concierto en solitario tuvo lugar en la primavera de 2020, en Nueva York

Platón, filósofo griego: “La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos”
El fundador de la Academia fue uno de los primeros en señalar que los sentimientos de ausencia y abundancia tenían una vertiente subjetiva, tan influyente como la parte material

La serie policiaca que reinventó el género con humor y carisma está disponible en Netflix: “Una de las mejores series que se han emitido en televisión en mucho tiempo”
Protagonizada por Simon Baker, esta ficción de 151 episodios puede verse completa en la plataforma

Steven Spielberg regresa al mundo de los dinosaurios con una miniserie de cuatro capítulos con Morgan Freeman que arrasa en Netflix: “Brutalmente impactante”
El aclamado director produce este documental dividido en cuatro episodios en el que se cuenta, desde la perspectiva de estos animales, su origen, expasión y posterior desaparición del planeta

El significado oculto de las últimas palabras de Cillian Murphy en ‘Peaky Blinders: El hombre inmortal’: hace referencia a un conocido poema y al pasado del personaje
Tommy Shelby y su hermano Arthur pronuncian en más de una ocasión las palabras: “En pleno sombrío invierno”, presentes tanto en el primer capítulo de la serie como en los últimos segundos de la película



