La alta velocidad ya perdió un 12,3 % de viajeros hasta agosto tras el accidente en Adamuz

Guardar

Madrid, 29 oct (EFE).- El número de pasajeros a bordo de trenes de alta velocidad en España descendió un 12,3 % entre enero, el mes del accidente en Adamuz (Córdoba), y agosto en comparación con el mismo periodo de 2025, hasta 25,86 millones de personas (3,62 millones menos).

Este accidente en Adamuz se saldó con un trágico balance de 46 fallecidos y 292 heridos. Desde ese instante, las cifras de viajeros que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ofrece mensualmente sobre los servicios que prestan AVE, Ouigo, Iryo y Avlo cambiaron de signo.

PUBLICIDAD

Los datos mensuales ofrecidos por el INE, que desde la extensión de la competencia en 2023 en los corredores de Alta Velocidad repuntaron notablemente, se transformaron desde enero de 2026 y retrocedieron paulatinamente.

El accidente de Adamuz (Córdoba) del pasado 18 de enero -en el que un Alvia de Renfe chocó con un tren de Iryo por el descarrilamiento de este último- resultó un punto de inflexión en cuanto al número de viajeros transportados.

PUBLICIDAD

De hecho y en el primer semestre de este año, el descenso en el número de viajeros a bordo de trenes de alta velocidad fue del 15 % interanual.

Desde enero, tras el accidente, las tasas de evolución del número de viajeros han sido negativas todos y cada uno de los meses: así, en enero cayeron el 14 %; en febrero, el 32 %; en marzo, el 18 %; en abril, el 15 %; en mayo, el 7 %, y en junio del 10 %.

Ya en el último verano, la caída de viajeros en julio fue del 6,8 % y solo se mantuvo estable en agosto (un 0,6 % más).

Tras el accidente en la localidad toledana de Urda, con un balance provisional de 69 personas fallecidas y decenas de heridos, Renfe ha paralizado la venta de billetes en el corredor de alta velocidad Madrid-Andalucía hasta el 13 de diciembre.

Asimismo, todos los servicios de Iryo con origen Madrid-Puerta de Atocha y destino al Corredor Sur han sido cancelados y Ouigo ha suspendido todas sus circulaciones entre Madrid y Andalucía hasta, al menos, el 2 de noviembre.

La alta velocidad ferroviaria venía creciendo de forma significativa desde que terminó la pandemia, y especialmente desde que en mayo de 2021 la compañía de capital público francés Ouigo empezó a operar la línea Madrid-Barcelona.

Un mes después, en junio, se activaron también los servicios de Avlo, la compañía de bajo coste de Renfe.

La alta velocidad ferroviaria acumula en este año dos accidentes graves, el de este miércoles en Urda (Toledo) y el del 18 de enero en Adamuz (Córdoba). Son los dos únicos con víctimas que ha registrado la alta velocidad desde su arranque en 1992.

El accidente más grave se produjo en velocidad alta (hasta 200-220 kilómetros por hora, que lo diferencian de la alta velocidad, hasta 250 kilómetros por hora) el 24 de julio de 2013. Un Alvia, que cubría la ruta Madrid-Ferrol y circulaba a una velocidad muy superior a la reglamentaria, descarriló en Angrois (La Coruña) y provocó la muerte de 80 personas y heridas a 143. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD