Denuncian por abusos en Perú a un cura de Sevilla, quien dice que se siente chantajeado

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Sevilla, 21 oct (EFE).- Un hombre de 43 años ha denunciado ante el Arzobispado de Sevilla al sacerdote Eduardo Martín Clemens por supuestos abusos sexuales cometidos en Perú en 1998, cuando el denunciante tenía 14 años.

El cura, de 80 años, ha negado los hechos y ha asegurado que se siente víctima de un "chantaje" económico tras haber ayudado al denunciante con unos 80.000 euros.

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Este caso, publicado este miércoles por 'El País', habría tenido lugar en Trujillo (Perú), donde Martín Clemens ejerció durante años como misionero y rector del Seminario Mayor de San Marcelo.

El sacerdote denunciado ha enviado un comunicado a la prensa local en el que anuncia que ha dejado de ser párroco de Santa Cruz, una parroquia de Sevilla, aunque lo justifica por su edad y por su estado de salud y en el que niega las acusaciones sobre supuestos abusos.

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De acuerdo al relato del denunciante al diario, el sacerdote lo abordó en una plaza de la localidad de Chimbote y le pagó el traslado en autobús hasta Trujillo, donde el cura presuntamente lo agredió sexualmente.

En los últimos años, habría recibido importantes cantidades de dinero para "comprar su silencio" y, como prueba, ha aportado justificantes de giros postales y transferencias bancarias.

El denunciante sostiene que en 2024 reprochó por teléfono al sacerdote el daño sufrido y que este le rogó que no lo hiciera público para no perjudicar a su familia, por lo que se ofreció darle el dinero que necesitara.

Martín Clemens ha admitido por su parte haber transferido unos 80.000 euros al denunciante durante los últimos ocho años, pero ha rechazado haber cometido ningún tipo de agresión sexual o haberle pagado para acallar el caso.

En el comunicado remitido a la prensa local sevillana, el sacerdote ha calificado la acusación de "dolorosa y extraña" y ha recalcado que jamás ha cometido "ninguna agresión, ni violencia y por supuesto ningún tipo de acoso".

Según su versión, los envíos económicos responderían a peticiones continuas de ayuda familiar para una persona en situación desamparada.

El cura sostiene que, al comunicarle recientemente que no podía seguir entregándole fondos, el denunciante habría iniciado un "chantaje" con la advertencia de denunciar los supuestos abusos ante las autoridades eclesiásticas.

Martín Clemens ha hecho efectiva su renuncia como párroco de Santa Cruz y delegado diocesano de misiones, que desvincula de las acusaciones y que atribuye exclusivamente al cumplimiento de la edad reglamentaria y al deterioro de su estado de salud.

De momento, tras ser consultado por EFE, el Arzobispado de Sevilla no ha emitido ningún pronunciamiento público sobre este caso. EFE

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