El surrealista regreso de María Patiño a la televisión: de las lágrimas tras nueve meses de parón a subir en un carrito de golf con Óscar Puente

La presentadora vuelve por todo lo alto de la mano de Marc Giró en su programa ‘Cara al show’ de laSexta

María Patiño
María Patiño vuelve a la tele. (Atresmedia)
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Volver a pisar un plató de televisión no era para María Patiño un simple compromiso profesional en la agenda. Tras casi nueve meses apartada por completo de los focos de la pequeña pantalla, la comunicadora gallega cruzó este martes las puertas de los estudios de Atresmedia para grabar su intervención en Cara al show, el formato de laSexta presentado por Marc Giró. Lejos de la coraza temperamental que durante décadas exhibió en las tardes más combativas del medio, lo que se vio en los primeros segundos de su entrada fue el derrumbe emocional de una profesional que ha vivido este retiro forzado como una auténtica travesía en el desierto.

El llanto desconsolado que invadió a la periodista nada más escuchar los aplausos del público reflejó a la perfección el coste anímico que le ha supuesto este periodo de sombras. Desde que el pasado 30 de enero se despidiera de la audiencia tras la cancelación de No somos nadie en la cadena Ten, Patiño se había mantenido en un hermético segundo plano. Ver de nuevo los focos, las cámaras y a un compañero de profesión dándole la bienvenida dinamitó todas sus defensas, convirtiendo su reaparición en un ejercicio de vulnerabilidad que poco tiene que ver con la habitual pose del negocio del espectáculo.

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La escena en el plató de Giró cobra un significado mucho más profundo al entender el calvario que ha atravesado durante estas semanas de aislamiento mediático. Acostumbrada a la adrenalina diaria del directo ininterrumpido durante más de dos décadas, verse de golpe fuera del tablero televisivo no fue una elección meditada, sino un golpe seco que le obligó a acudir a terapia psicológica para asimilar que el medio que había sido su casa le daba la espalda.

La terapia, decepciones y una pantalla apagada

La dureza de este parón de nueve meses la desveló la propia comunicadora hace escasos días en una entrevista en El País. Allí confesó sin filtros que tuvo que pedir ayuda a un especialista para gestionar la ansiedad y el duelo de su repentina desaparición del medio: “Tenía que aceptar algo que no logro entender. No sé por qué he tenido que pagar este peaje. Llegué a ser incapaz de encender la tele porque me hacía daño”. Para alguien que ha hecho de la pequeña pantalla su hábitat natural, la rutina de mirar un televisor apagado por prescripción de supervivencia anímica resumía la profundidad del impacto.

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A ese dolor por la inactividad se sumó la amargura de constatar quiénes permanecían a su lado en los momentos más oscuros. En esa misma charla, la periodista reconoció sentirse profundamente herida por la actitud de antiguos compañeros de profesión que renegaban del pasado que compartieron: “He sentido decepción y rechazo hacia personas que han rechazado nuestro pasado”. Una sinceridad implacable que solo encontró excepción al hablar de Jorge Javier Vázquez, a quien quiso arropar públicamente reconociendo su valía tras el cambio de ciclo: “Telecinco no me quiere, pero el Jorge puñetero ha vuelto”.

El abrazo de Marc Giró y su futuro en la tele

Toda esa carga acumulada durante meses estalló en el instante en que Marc Giró salió a su encuentro en el estudio. Al ver a la periodista completamente rota en llanto, el presentador catalán se fundió en un sentido abrazo con ella mientras le lanzaba una pregunta directa: “¿Cuánto tiempo hacía que no estabas en un plató de televisión?”. “Un montón”, acertó a responder la gallega entre lágrimas y con la voz entrecortada, antes de escuchar una frase que terminó de desarmarla: “Este es ya tu plató”. El auditorio rompió en una cerrada ovación que devolvió a Patiño la calidez de un medio del que se sentía expulsada.

María Patiño en 'No somos nadie' (Ten)
María Patiño se emociona con su regreso. (Ten)

Este emocionante regreso puntual cierra una etapa convulsa tras la desaparición del universo Sálvame en el verano de 2023. Desde entonces, María enlazó proyectos en distintos formatos: el docureality de Netflix ¡Sálvese quien pueda!, la aventura digital de Ni que fuéramos Shhh en streaming, el efímero salto a la televisión pública con La familia de la tele en TVE y su última etapa vespertina en Ten. Ahora, su reencuentro con la audiencia se produce como invitada estelar en una entrega que comparte con el ministro Óscar Puente y el músico Fito Páez, a la espera de que el respaldo del público determine si esta visita abre las puertas a una colaboración mensual en Atresmedia o si, por el contrario, su vuelta a la primera línea sigue exigiendo dosis de paciencia.

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