El reto de atender a los niños solos en Ceuta: mil en la calle tras mes y medio de crisis

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Laura López

Madrid, 17 sep (EFE).- La entrada masiva de migrantes en Ceuta ha dejado una crisis inédita también en el ámbito de la infancia, con miles de niños que llegaron solos, lo que ha llevado a las autoridades a desplegar un singular plan de respuesta que para muchos llega tarde, ya que mes y medio después aún quedan unos 1.000 menores en la calle sin identificar.

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De hecho, solo esta semana han comenzado a abrirse los primeros expedientes a los niños tutelados por Ceuta con un procedimiento nuevo implantado a raíz de la entrada vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo, paso clave para evaluar si podrían volver a Marruecos o ser trasladados a otras comunidades.

La competencia de la tutela sobre estos chicos es de Ceuta pero el Ministerio de Juventud e Infancia ha llevado a cabo medidas como la aprobación de casi 90 millones de euros para la ciudad autónoma y la puesta a disposición de diferentes fórmulas para su traslado a otras comunidades.

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El Ejecutivo también ha desplegado una unidad multidisciplinar con ocho profesionales de la oenegé Save The Children para atender a los niños acogidos en el sistema de protección ceutí y apoyar las labores de detección de los que siguen en la calle.

Según informó el Ejecutivo el martes, hay 2.048 niños filiados y acogidos por la ciudad autónoma pero quedan entre 700 y 1.000 sin identificar y en situación de calle, una cifra que desde Save The Children consideran incluso conservadora.

Así funciona, paso a paso, el procedimiento para atender estos niños -muchos de ellos menores de 12 años- que están solos en España:

Según ha explicado a EFE la especialista de políticas públicas y migraciones en Save The Children, Jennifer Zuppiroli, el primer paso es la detección de los niños en la calle: los especialistas recorren la ciudad y toman los datos a los menores, a los que hacen una breve entrevista inicial para detectar vulnerabilidades, como necesidades médicas muy urgentes, y facilitar la información al sistema de protección ceutí.

Zuppiroli cree que hacen falta más medios para este primer "trabajo de calle" y también que ha habido cierto retraso de las autoridades ante la expectativa de que muchas de estas personas volverían por su propio pie a Marruecos.

Sobre los perfiles, a falta de analizar los datos, la experta explica que han detectado "muchísimos" niños menores de 12 años y alrededor de 700 niñas, lo que supone un cambio en el perfil de la infancia migrante no acompañada en relación a otras crisis.

Una vez identificado, se traslada al niño o la niña a un recurso para sacarle de la situación de calle: idealmente, se le lleva a un centro dentro del sistema de protección ceutí pero este se encuentra saturado, por lo que en muchos casos acaban en campamentos informales habilitados por los vecinos.

Se trata de carpas cubiertas con lonas y tapices en el suelo, recursos rudimentarios que no son los más adecuados pero que siempre son mejores que la calle: "No es una situación que deberíamos estar viendo después de más de un mes de la entrada de estas personas, sobre todo con unos perfiles tan vulnerables", destaca Zuppiroli.

Cuando estos jóvenes llegan al sistema de protección y son tutelados por la ciudad, se debe proceder a la apertura de expediente del menor, con el que se empieza a decidir su futuro: si es adecuado intentar la reagrupación familiar en Marruecos, si tiene necesidades de asilo, si debe ser trasladado a otras comunidades...

La apertura de estos expedientes ha comenzado esta semana y se están tramitando diez por día, según fuentes del Gobierno.

El retraso para la apertura de estos expedientes se ha debido, en parte, a la implementación del Pacto Europeo, que contempla una nueva figura para los triajes de menores de edad, el representante del menor, y existen discrepancias entre el Gobierno y el Ejecutivo autonómico de Ceuta sobre quién debe asumir esta competencia.

De momento, el Gobierno central se ha comprometido a asumir los costes de esta figura y ya se ha firmado un acuerdo con el Colegio de Abogados para que ejerza esta representación.

Desde que comenzó esta crisis, PP y Vox han abogado por la repatriación de todos estos niños a Marruecos, una fórmula que en España solo se puede aplicar cuando se demuestra que es lo que mejor responde al interés superior del menor y para la que hay que valorar la voluntad del niño y sus condiciones de origen.

Según Zuppiroli, algunos jóvenes han manifestado su voluntad de volver, pero son muy pocos casos, ya que "muchísimos" huyen de situaciones de violencia o de persecución.

Además, no se han detectado tantos casos de familias que reclamen a sus niños como ocurrió con la entrada masiva a Ceuta en 2021.

Todo apunta a que el destino de la gran mayoría de estos niños será su traslado a otras comunidades, toda vez que Ceuta no puede asimilar sola su cuidado, y para ello existe desde 2025 un mecanismo de reubicación creado por el Gobierno que ha funcionado hasta ahora pero al que se oponen la mayoría de comunidades, sobre todo las del PP.

Desde el Ministerio de Juventud e Infancia aseguran que hace más de un mes pusieron sobre la mesa una vía de urgencia que permitiría comenzar a trasladar a 500 niñas, para lo que solo faltaría la firma de Ceuta, que ostenta su tutela, pero este Gobierno autonómico, del PP, aboga por el retorno de los menores a Marruecos.

En cualquier caso, si estas otras fórmulas no se ejecutan, desde Infancia sostienen que el mecanismo de reubicación, que es obligatorio, permitiría comenzar con los traslados en unos dos meses. EFE

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