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Betania recrea en La Línea cómo es la vida de una víctima de trata y explotación sexual

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La Línea de La Concepción (Cádiz), 30 jul (EFE).- En el Día Mundial de la Trata, Betania -organización que atiende a personas vulnerables y en riesgo de exclusión- ha recreado en la Línea 'La Habitación Invisible', una instalación inmersiva que recrea el cuarto de una víctima de explotación sexual para visibilizar un problema que “afecta a miles de mujeres" y acercar su realidad a la sociedad.

"Lo más difícil es la recuperación psicológica, pero lo primero es garantizar la seguridad física, que coman, duerman y descansen. Vienen de periodos largos de ser obligadas a consumir drogas. Una vez que tienen cierta fuerza, comienza el trabajo más duro y largo, que es la recuperación del trauma que han sufrido", explica a EFE Celia Pontiga Garrote, coordinadora de Betania, organización que ha ayudado en lo que va de año a 1.080 víctimas de redes de explotación sexual.

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De su experiencia constata que el perfil de la víctima de las redes de trata y explotación sexual ha cambiado y si hace años la mayoría procedía de África (Nigeria y Costa de Marfil), ahora el grueso viene de Colombia, Venezuela o China, tiene entre 23 y 27 años y situación irregular, y procede de familias desestructuradas o con vulnerabilidad económica.

Las redes, dice Pontiga, han cambiado sus métodos. “Antes captaban con engaños de falsas ofertas de trabajo en hostelería o servicio doméstico. Ahora saben que vienen a prostituirse, pero las engañan con las condiciones a cumplir".

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"Trabajan 24/7 obligadas a consumir droga y aunque estén enfermas o con el periodo", cuenta Pontiga quien explica que viven encerradas en casas de la red de las que no pueden salir solas.

"Si por un servicio los clientes pagan 50 euros, a lo mejor 25 van para la casa y los otros 25, a pagar la deuda de 7.000 o 8.000 euros que han contraído por el billete de avión y gastos derivados. Para comprar comida buscan dinero con propinas por prácticas de riesgo", expone.

También ha cambiado el escenario: de la calle y los clubs se ha pasado a pisos y casas e incluso a apartamentos de alquiler vacacional, donde las inspecciones policiales son más complicadas de ejecutar.

Con el fin de sensibilizar y concienciar sobre la terrible experiencia de estas mujeres, Betania ha recreado en sus oficinas de la calle San Pablo de La Línea, en el pasaje Alba, cómo suele ser el espacio en el que viven y sufren su calvario diario.

‘La Habitación Invisible’ puede ser visitada hoy y mañana (de 10.00 a 12.00 horas y de 19.00 a 21.00 h), pero la idea es que pase a ser permanente, precisa a EFE Melissa Mann, directora estatal del área de trata y violencia de género de Betania.

“Hemos acondicionado un espacio en el que se pueden leer testimonios de mujeres y mensajes extraídos de los chats de puteros y audios que recrean esos mismos contenidos. Hay una barra que sería la zona de consumo de alcohol y luego una cama y, junto a ella, ansiolíticos, antidepresivos y simulación de estupefacientes, como cocaína, cuyo consumo inician con los clientes. Muchas terminan siendo adictas”, explica Mann. EFE

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(Foto) (Vídeo)

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