El 57 % de aves cinegéticas presenta un declive poblacional en España, afirma SEO/BirdLife

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Madrid, 21 jul (EFE).- El 57 % de las especies de aves cinegéticas -las que se pueden cazar legalmente-, en la península ibérica y Baleares muestra una tendencia poblacional negativa, según un estudio de SEO/BirdLife publicado este martes, que advierte del declive de 20 de estas 35 especies.

El informe, titulado 'Gestión sostenible de la caza y conservación de aves silvestres en España 2026', agrega que otras nueve especies -el 26 % del total- siguen siendo objeto de aprovechamiento pese a que sus poblaciones son "muy pequeñas" o a que no existe información suficiente a nivel nacional para estimar su evolución.

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Por todo ello, la ONG ecologista reclama una actuación conjunta de administraciones, agricultores, cazadores, propietarios y entidades conservacionistas para "restaurar los hábitats de estas especies y reducir todas las presiones que dificultan la recuperación".

Las autorizaciones de caza, afirma el documento, "deben basarse en datos científicos actualizados y adaptarse al estado de cada población", aplicando el principio de precaución para suspenderlas cuando no pueda acreditarse que son compatibles con la conservación de las aves.

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SEO/BirdLife certifica el retroceso en varias especies, como la perdiz roja, cuya población ha disminuido un 57,6 % durante los últimos 27 años, mientras que la codorniz común ha caído un 60,4 % y la grajilla, un 68,8 %.

Entre las aves acuáticas, el ánade rabudo ha perdido un 68,5 % de ejemplares desde 2000 y el ánsar común, un 93,8 %.

En cuanto a las especies con poblaciones reproductoras mínimas o sobre las que no se dispone de información suficiente, el documento cita ejemplos como los de la cerceta carretona, la agachadiza común, la becada, el zorzal real o la avefría europea.

La organización conservacionista ha indicado que la regresión en el número de ejemplares de estas aves no se puede atribuir únicamente a la caza, ya que existen otros factores que reducen sus poblaciones como la desaparición de barbechos, linderos, setos y pastizales, determinadas prácticas de siega y cosecha y el uso inadecuado de productos fitosanitarios.

Estas actuaciones influyen en el sentido de que limitan el alimento, los refugios y los lugares de reproducción para las aves.

En el caso de las especies acuáticas, otros problemas son la sobreexplotación de acuíferos, la alteración del régimen hídrico y la contaminación y degradación de los humedales en todo el país.

El estudio afirma que el hecho de que una especie sea cinegética no implica que su caza pueda autorizarse anualmente de forma automática o en cualquier territorio, pues según la Directiva de Aves de la Unión Europea, el aprovechamiento solo puede permitirse si es compatible con el mantenimiento o la recuperación de las poblaciones en un estado favorable.

En el contexto del declive poblacional, las moratorias temporales "son una herramienta de gestión adaptativa y de seguridad jurídica, no una respuesta punitiva ni una alternativa a la recuperación del hábitat".

La ONG pone como ejemplo la situación de la tórtola europea que, tras más de cinco decenios de declive en Europa, ha empezado a mostrar signos de recuperación tras la suspensión de su caza durante tres temporadas. EFE

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