El verano puede suponer "estrés y ansiedad" para quienes no pueden ir de vacaciones

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Fátima Moyano

Málaga, 19 jul (EFE).- El verano, que para muchas personas significa descanso y tranquilidad, también acarrea problemas de irritabilidad, ansiedad y estrés para quienes no pueden permitirse ir de vacaciones, ya que el calor y la falta de recursos económicos lo convierten en una época dura de afrontar, según han explicado a EFE varios expertos.

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"Percibir que la mayoría de personas se encuentran descansando o realizando actividades sociales y que tú no puedas, hace que aumente la sensación de irritabilidad y de ansiedad", ha explicado la decana del Colegio de Psicología de Andalucía Oriental, Mariela Checa.

Estas sensaciones provocan trabajar con menos motivación, más cansancio y agotamiento, lo que conlleva un riesgo extremo del síndrome del quemado (surge como respuesta al estrés laboral crónico), ha añadido.

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La situación económica influye en el bienestar psicológico durante el verano "al percibirse mucha presión social, ya que, ir de vacaciones tiene que ser irse de viaje o gastar dinero", ha comentado la decana.

Estas exigencias sociales las pueden percibir de peor forma las personas que no se lo pueden permitir, por lo que, según la experta, hay que normalizar que el descanso no tiene que ver con gastar dinero ni irse de vacaciones.

El verano puede ser una situación muy estresante, ya que se tiene una idea social de cómo debe de ser, pero si no coincide con lo que socialmente se espera, empieza a producirse una comparación, ha explicado la psicóloga general sanitaria Elvira de Céspedes.

"Con esa comparación, la persona empieza a sentirse más pequeñito o empieza a tener un miedo a no ser como los demás, llegando a padecer síntomas de mucha irritabilidad, negatividad y envidia al no cumplir las expectativas que se tenía", ha añadido.

Son emociones que cuestan más gestionar al ser más incómodas, porque se necesita gestionar esa frustración que se está padeciendo al no poder tener el verano que uno quiere, ha indicado.

Además, ha comentado que algunas personas sienten vergüenza por no irse de vacaciones y por no cumplir ese "cuadrado social", además se le añade el pensamiento de ser juzgado.

Céspedes ha recomendado a quiénes no van a tener vacaciones este verano redefinir el descanso, mantener horarios de sueño, de deporte, limitar la comparación social en redes y buscar momentos de ocio de bajo costo.

La psicóloga María del Carmen Gomariz ha señalado que la exposición actual a las redes sociales, en las que se muestran las vacaciones, genera cierto malestar en quién no puede permitírselas, ya que se produce una comparación "bastante dañiña".

 Si por su condición económica, laboral o personal no pueden salir de su ciudad puede ser un motivo de insatisfacción, infelicidad, insuficiencia y sufrimiento para ellos, ha expuesto la psicóloga. EFE

(vídeo)

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