Guillermo Frutos: "Pasé de gritar detrás del banquillo a ser ayudante en el Real Madrid"

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Pedro Martín

Redacción Deportes, 13 jul (EFE).- A sus 34 años, Guillermo Frutos es uno de los entrenadores con más proyección del baloncesto español. Como ayudante de Chus Mateo en el Real Madrid, conquistó seis títulos en tres temporadas, incluidas dos Ligas ACB, una Euroliga y una Copa del Rey. Una relación que empezó gracias a una "anécdota graciosa" desde las gradas del Palacio de los Deportes, según cuenta a EFE en una entrevista.

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Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, Frutos (Madrid, 1991) inició su andadura en los banquillos en el CB Las Rozas y se consagró a nivel formativo con el júnior del Fuenlabrada subcampeón autonómico en 2022.

En la actualidad, forma parte del cuerpo técnico de Mateo en la selección española y es el entrenador principal del CD Colegio Los Leones de Quilpué de Chile, con el que en sólo un año, ya ha conquistado una Copa, un torneo Apertura y un torneo Clausura.

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Pregunta (P): Han terminado con 5-1 esta primera fase de clasificación al Mundial de Catar 2027 con la última derrota ante Georgia. Pese a ello, ¿cuáles son sus sensaciones?

Respuesta (R): Yo creo que antes de empezar hubiésemos firmado seguro terminar con un balance de 5-1 y con el basket 'average' ganado a todos los equipos. Hemos construido un bloque con varias piezas nuevas que tendrán mucha responsabilidad de manera inmediata. Diría que es de notable alto, aunque el último partido nos deja un sabor de boca amargo por cómo fue. Lo teníamos controlado y no lo cerramos o no lo supimos gestionar.

P: Esa nueva generación de los Hugo González o Mario Saint-Supéry se cruza con la veteranía de jugadores como Pierre Oriola. A este último lo señalaría como una de las sensaciones de 'La Familia'...

R: Es un trabajo de búsqueda de equilibrio generacional. Hay una relación de admiración a Oriola por su liderazgo natural. Cuando habla, lo hace desde la experiencia, y los jóvenes le escuchan. Ese respeto emocional es la clave. Oriola ha ido acumulando IQ (inteligencia en el juego) a lo largo de su carrera y ahora llega en su pico más alto. Eso, unido a la ambición y físico de los jóvenes, y al ambiente que genera Chus, les hace disfrutar cuando vienen.

P: Ya son unos años al lado de Chus. ¿Cómo ha sido su evolución y qué papel desempeña ahora dentro de su cuerpo técnico en la selección?

R: Bueno, yo intento ser estricto en las funciones que se me atribuyen, algo diferentes a las del Madrid. En la selección, Paco Redondo es responsable de nuestra defensa y yo soy responsable de la defensa rival. Intento dar información útil a través de un análisis cualitativo. Ahora también me noto con mayor fluidez comunicativa con los jugadores. A nivel personal, me siento muy cómodo con Chus. Él es un loco de esto y aprecia la exhausitividad, la obsesión... y eso creo que es lo que me define a mí como ayudante".

P: Tiene sólo 34 años y hace tres llega al Real Madrid. ¿Cómo es su historia?

R: Yo llego al Real Madrid con 31 años, procedente del Fuenlabrada, donde era el primer entrenador del filial. Fue por una anécdota graciosa. Mis hermanos me regalaron un abono de la temporada del Real Madrid y yo, desde los 18 años, me sentaba a pie de pista. A veces me dirigía a los entrenadores y chillaba: 'Chus, pon la 22', refiriéndome a la presión 2-2-1 que hacían después de un tiro libre.

Él preguntó que quién era ese tío que siempre estaba dando voces y se sabía las jugadas. Paco Redondo y Lolo Calín le situaron un poco. Yo venía de jugar una Final a Cuatro a nivel cantera, haciendo clínics... Entonces un día me invitó a participar en un campus de su academia para conocerme. Cuando le hacen primer entrenador del Madrid, me llama cuando estaba en uno de sus campus en Linares para ofrecerme el puesto. Casi me caigo del susto. Creo que le salió bien, pero fue una apuesta muy arriesgada.

P: Llegaron tras la salida de Pablo Laso del club, toda una institución. ¿Notaron mucho la presión al arrancar el proyecto?

R: Al principio fue difícil, pero yo creo que la presión en el Madrid la notas siempre. Yo siempre digo, medio en broma, medio en serio, que después de las derrotas tarda mucho más en abrirse la barrera del aparcamiento en Valdebebas. Pero la presión es lineal. El mayor reto fue encontrar un equilibrio entre el continuismo de la etapa anterior y la personalidad que queríamos implantar nosotros.

P: Su primera campaña siempre será recordada por la remontada en cuartos de la Euroliga ante el Partizan y la posterior final ganada con el tiro de Sergio Llull contra el Olympiacos. ¿Son dos de sus mejores recuerdos?

R: Sin duda. Y si tuviera que hacer podio, lo completaría con el primer título que ganamos, la Supercopa de 2022 en Sevilla remontando al Barça. Recuerdo que ni dormí el día anterior preparando las fichas de 'scouting'. Luego, los dos grandes momentos fueron el quinto partido ante el Partizan, que remontamos cuando nosotros, laboralmente, también estábamos en la cuerda floja, y, por supuesto, la final con el tiro de Sergi.

P: Se marchan el verano pasado tras conseguir la Liga Endesa y un total de seis títulos. ¿Cree que se fue injusto con el cuerpo técnico?

R: Sí, sobre todo externamente. Se dio un poco por hecho una inercia ganadora que luego se ha demostrado que no es tan fácil de mantener. Hicimos un segundo año de baloncesto estratosférico, ganando un triplete nacional. En el primer año construimos como pudimos, con bajas, con la famosa zona 2-3 para ganar al Partizan... En el segundo año el equipo ya fluía y jugaba de maravilla, perdiendo cuatro partidos en toda la ACB. Siento que no se valoró lo suficiente.

P: Tras su salida de Madrid, decide embarcarse en su primera experiencia como técnico principal en Chile. ¿Cómo se fragua la oportunidad y qué le motivó a aceptar este reto?

R: Se empieza a fraguar cuando vimos que podíamos salir del club. Estar 3 años en el Madrid es como 12 en otro sitio; es un máster acelerado. Yo me sentía preparado para ser primero y hablé con mi agente. Nos decidimos por Chile, pese a que luego hubo ofertas de Hungría o Polonia. Me atrajo la estructura de Leones. Diría que es similar a un club de media-baja zona de la ACB. Me entrevisté con el presidente, Carlos Saavedra, que es un poco el hombre orquesta del equipo, y me convenció.

P: Llegó a un equipo que había perdido tres de sus últimas cuatro finales. Desde su llegada, ya van tres títulos. Entiendo que estarán contentos con usted, ¿no?

R: Muy contentos, claro. Hemos dado un plus competitivo muy grande. Yo llegué y ya había una columna vertebral de jugadores chilenos muy estable, con contratos largos, algo que no es baladí en Latinoamérica. Tenía que trabajar sobre esa base y desarrollarlos individualmente. Me pidieron ese empujoncito competitivo, porque el equipo ya jugaba finales. Ese plus, la identidad ofensiva, la fluidez, las defensas alternativas... Vine para aportar eso.

P: Acostumbrado a su rol de ayudante en el Real Madrid o en la selección española, ¿cómo hace para cambiar el chip a la hora de ser entrenador principal?

R: Creo que siendo fiel a mí mismo. Diría que todos los ayudantes también pensamos en cómo lo haríamos siendo primeros. Luego, fomentando la asertividad transmites más convicción. Trato de ser cercano con mis ayudantes, no creo en la vieja escuela. Un liderazgo con cierta complicidad con los jugadores pero 'pegando el palo' cuando toque. Esa es la clave de mi transición.

P: A corto plazo está planificando el torneo Clausura y la Liga de Campeones de las Américas. Pese a ello, ¿ve un regreso pronto a España o al baloncesto europeo?

R: Aquí firmé hasta 2027 y creo que en el club son conscientes de que se trata de un proyecto que no es extremadamente largo. Ahora estoy muy feliz en Chile y me siento muy valorado. También es cierto que mantengo el vínculo con el baloncesto español a través de la selección, por lo que nunca se sabe lo que puede pasar. He tenido ofertas para volver y he preferido quedarme. Dependerá un poco de las opciones, en cualquier momento las circunstancias pueden cambiar.

P: Por último, ¿qué opinión le merece la contratación de Pedro Martínez por el Real Madrid?

R: Es una apuesta interesante y valiente. Creo que le va a salir muy bien al club. Ha sido un movimiento de mucho impacto mediático y deportivo. Es también una apuesta por un estilo de juego. Cuando traes a Pedro se piensa en lo que ha hecho y en lo que puede hacer en términos de estilo y de identidad; me parece una apuesta bonita. EFE

(foto)

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