Una experta avisa de la "sexualidad predatoria" hacia las mujeres en aplicaciones de citas

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Sergi Ill

Palma, 8 jul (EFE).- Las aplicaciones de citas fomentan una "sexualidad predatoria" contra las mujeres, con técnicas basadas en la "mentira" con la que hombres persiguen mantener relaciones sexuales con ellas, en un contexto donde el consentimiento se desliza por "una pendiente resbaladiza".

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Así lo asegura en una entrevista con EFE la profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad de Granada Tasia Aránguez, que ha participado en Palma en la Universidad de Verano de Estudios de Violencia de Género, organizada por la Universidad de las Islas Baleares.

Aránguez, autora del estudio 'El peaje sexual: informe sobre relaciones románticas en la sociedad digital', relata que muchas mujeres que tienen perfiles en aplicaciones de citas "sienten que están en un mercado de carne, en 'Wallapop'".

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Añade que cuando les hacen 'ghosting' -romper una relación desapareciendo sin dar explicaciones- muchas se sienten mal porque "las reducen a ser un instrumento y no las están tratando como a una persona".

"El 'ghosting' es muy habitual y forma parte de un conjunto de conductas más amplias que son la sexualidad predatoria o instrumental en la que el hombre recurre al engaño, la mentira o incluso la embriaguez de la mujer o al 'grooming', que consiste en acosar a una menor con el fin de mantener relaciones sexuales", señala la experta.

Por ejemplo, sostiene que el 42 % de las mujeres han aceptado tener sexo casual pese a no ser lo que quieren en realidad, aunque se han sentido presionadas a aceptarlo a modo de "peaje para poder tener relaciones de pareja".

"Lo que nos encontramos es que un bajo porcentaje de mujeres realmente quiere tener sexo casual, solo el 23 %", manifiesta Aránguez, que lo compara con el 80 % de los hombres participantes en estas plataformas que están dispuestos a este tipo de encuentros.

Otra de las actitudes machistas en el ámbito digital es el "ciberbaboseo", un concepto acuñado por la propia Aránguez para referirse a conductas de hombres en Instagram, aunque "se puede trasladar perfectamente" al ámbito de las aplicaciones de citas.

"Consiste en hombres que hacen un uso masturbatorio de la red social, que siguen a muchos perfiles de chicas atractivas con poca ropa para excitarse", expone la profesora, que subraya que esto genera un "ambiente de hostilidad" para ellas en el ámbito digital.

De hecho, una de las conductas más habituales en las aplicaciones de citas y redes sociales es el exhibicionismo, sobre el que Aránguez indica que se trata de un comportamiento que persigue "marcar territorio".

Todas estas conductas ponen de manifiesto que "la sociedad digital ha creado una especie de pendiente resbaladiza del consentimiento" en el que "las mujeres poco a poco van haciendo cosas que ellas en principio no querían", según la ponente.

Aránguez sostiene que muchas veces ellas aceptan enviar fotos, tanto sexuales como de otro tipo, por insistencia de los hombres. "Una vez que envía esa, él escala", denuncia.

Aunque cree que deberían imponerse algunas restricciones a menores en aplicaciones de citas y redes sociales, defiende que la principal vía para hacer frente a las violencias machistas en el ámbito cibernético es "cultural".

"Si las mujeres y los hombres que hay ahí tienen valores machistas, de feminización y de hipersexualización en su mente, se va a producir este tipo de contenido", indica.

Su objeto de estudio se centró en las relaciones heterosexuales, pero las mismas dinámicas violentas pueden darse en relaciones entre personas del mismo sexo, especialmente entre hombres, explica.

"Se reproducen un poco los mismos patrones, incluso a veces peor, de una manera todavía más agresiva", con hombres que asumen roles de "machos dominantes" frente a otros sobre los que vuelcan muchas veces "la violencia equivalente" que sufren las mujeres.

En el caso de las relaciones entre mujeres, conoce experiencias en las que se producen "roles de jerarquía dentro de la relación, de dominación y sumisión". "No todas son lesbianas políticas que tienen valores feministas", lamenta. EFE

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