El príncipe Sverre Magnus de Noruega, víctima de suplantación de identidad con Haaland como protagonista: una cuenta falsa, miles de seguidores y un comunicado oficial

En medio del Mundial 2026, alguien ha logrado hacerse pasar por el hijo menor de Haakon y Mette-Marit

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La princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus durante un partido de la selección noruega (Grosby)
Sverre Marrus no tiene una cuenta pública en Instagram. (Grosby)

Tres ingredientes bastaron para activar las alarmas en Noruega: Erling Haaland, la visibilidad en aumento del príncipe Sverre Magnus y el escaparate global que supone el Mundial de fútbol. En medio de esa tormenta perfecta, una cuenta de Instagram logró engañar a miles de seguidores haciéndose pasar por el hijo menor de Haakon y Mette-Marit. El perfil llegó incluso a lucir la verificación oficial de Meta, sumando así una capa de legitimidad que multiplicó su alcance en muy pocos días y puso en jaque a la Casa Real noruega.

La cuenta falsa, con solo dos publicaciones y más de 13.000 seguidores en apenas dos semanas, aprovechó el tirón mediático del momento: fotos recientes del príncipe en actos públicos y la presencia de la Familia Real en el partido en el que Noruega eliminó a Brasil en el Mundial. El detalle que terminó de dotar de credibilidad al perfil fue que seguía únicamente a Erling Haaland, el delantero más reconocido del país y verdadero fenómeno viral cada vez que la selección juega.

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La Casa Real, consciente de la rápida expansión del fraude, reaccionó con un comunicado claro: la cuenta no pertenece a Sverre Magnus, el príncipe no mantiene un perfil público en Instagram y se ha denunciado el caso a Meta para su eliminación inmediata. Desde palacio se subraya el carácter delictivo de la suplantación y se recuerda que no es la primera vez que el nombre del príncipe aparece vinculado a cuentas falsas. En 2025 ya se detectó un intento similar con una supuesta cuenta vinculada a su proyecto personal de fotografía, que también fue desmentida oficialmente.

La suplantación de identidad de Sverre Magnus

Las publicaciones estaban bien elegidas: una mostraba al príncipe durante una visita oficial al museo minero Blaafarveværket, y la otra inmortalizaba la histórica victoria noruega frente a Brasil, con imágenes de la Familia Real y la repercusión nacional del evento.

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La princesa Mette-Marit de Noruega ha sufrido un agravamiento de su fibrosis pulmonar crónica y tendrá que someterse a un trasplante. (Europa Press)

El hecho de que la cuenta siguiera únicamente a Haaland y no a instituciones oficiales fue una pista clave para los observadores más atentos. Sin embargo, la verificación azul de Meta y el contexto de máxima visibilidad mediática durante el Mundial hicieron que muchos usuarios dieran por auténtico el perfil sin más comprobaciones. El propio entorno del príncipe ha insistido en que Sverre Magnus nunca ha gestionado una cuenta pública de Instagram y que cualquier perfil que lo haga es fraudulento.

Las señales para detectar una cuenta falsa no son siempre evidentes, pero los expertos recomiendan fijarse en detalles como la vinculación con webs oficiales, la coherencia en las cuentas seguidas, la trayectoria real en las publicaciones y si la biografía parece demasiado fabricada o surge coincidiendo con un momento de gran exposición mediática. En este caso, la conjunción de Sverre Magnus, Erling Haaland y el Mundial 2026 generó el caldo de cultivo perfecto para que la suplantación pasara desapercibida en un primer momento.

El impacto en la familia real y las redes sociales en Noruega

La suplantación de Sverre Magnus no es un caso aislado, pero sí uno de los más notorios por la escala y el contexto en el que se produce. El 2026 ha sido especialmente convulso para la Familia Real noruega: al trasplante de pulmón de la princesa Mette-Marit y otros episodios familiares, como la situación de Marius Borg, se suma ahora el desafío de mantener la imagen y la seguridad digital de sus miembros más jóvenes. La aparición de cuentas falsas, sobre todo en momentos de máxima atención pública, expone a la institución a riesgos de reputación y a delitos vinculados a la suplantación de identidad.

Cómo prevenir situaciones parecidas a la que ha vivido Sverre Magnus.  (Albert Nieboer Netherlands OUT Point De Vue OUT)
Cómo prevenir situaciones parecidas a la que ha vivido Sverre Magnus. (Albert Nieboer Netherlands OUT Point De Vue OUT)

Desde su desembarco en redes sociales en 2019, la Casa Real de Noruega ha optado por una política de transparencia y cercanía, compartiendo imágenes tanto de actos oficiales como de momentos privados. Esta estrategia, sin embargo, también facilita que terceros intenten aprovechar el tirón mediático de sus protagonistas para crear perfiles fraudulentos y captar seguidores rápidamente. En el caso de Sverre Magnus, la combinación de juventud, discreción y un contexto deportivo de máxima visibilidad ha sido aprovechada por quienes buscan beneficiarse de la confusión digital.

El mensaje del Palacio no deja lugar a dudas: “Cualquier cuenta que se haga pasar por el príncipe es falsa y debe ser denunciada”. El episodio sirve como recordatorio sobre la importancia de verificar fuentes y perfiles en redes sociales, especialmente cuando se trata de figuras públicas en momentos de alta exposición mediática, como un Mundial de fútbol. La experiencia noruega muestra cómo la actualidad, la tecnología y la tendencia pueden mezclarse para construir engaños difíciles de detectar, incluso en entornos donde la vigilancia institucional es constante.

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