Condenado a 4 años el piloto de una narcolancha que sufrió un conato de incendio en el Parque Natural de Cabo de Gata

Guardar
Google icon
Imagen VQIEGOK2JNGJLLFYYU26WDZYDQ

La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a cuatro años de prisión a un hombre que pilotaba una 'narcolancha' cargada con casi 1.100 litros de gasolina que encalló el pasado verano en el embarcadero de Los Escullos, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería), de modo que sufrió un conato de incendio que derivó en un "riesgo real de explosión", si bien pudo ser sofocado por la Guardia Civil.

El fallo, dictado en firme y consultado por Europa Press, condena al acusado a tres años de cárcel por un delito de contrabando ante las características de la embarcación, considerada de "género prohibido", así como a otro año más por un delito contra la seguridad colectiva.

PUBLICIDAD

La Sección Tercera apunta en relación a los hechos que existió un "riesgo real de explosión y concentración de gases, fruto de un transporte, almacenamiento y manipulación deficientes de combustible", de modo que se dio una "mezcla idónea" para formar una "atmósfera explosiva" con un "gran poder destructivo".

El tribunal advierte además en su sentencia del "alto riesgo para la seguridad e integridad física de los agentes actuantes", que consiguieron sofocar el conato de incendio de la embarcación, así como para "los bañistas y viandantes que se encontraban en las inmediaciones", además los perjuicios que la explosión habrían generado en el medio ambiente dentro de un espacio natural protegido.

PUBLICIDAD

Los hechos tuvieron lugar sobre las 16,00 horas del 15 de agosto del pasado año, cuando el acusado fue sorprendido en el embarcadero de Los Escullos en Níjar (Almería) cuando había encallado en una zona de rocas con la embarcación de ocho metros de eslora equipada con un motor de 300 caballos que manejaba.

La nave, valorada en casi 54.000 euros y considerada de "género prohibido" al tratarse de una lancha tipo 'go fast', estaba cargada con 54 garrafas de 25 litros de gasolina cada una, esto es, con aproximadamente 1.100 litros de combustible.

Asimismo, el motor mostraba "signos evidentes de sobrecalentamiento" ya que de él salía humo, por lo que se dio un "riesgo inminente de incendio y explosión" ante "muy elevada" cantidad de gasolina que llevaba abordo en garrafas "sin condiciones mínimas seguridad".

Ante esta situación, los agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil se vieron obligados a intervenir de manera "urgente" para sofocar el conato de incendio, "evitando que el peligro generado llegara a materializarse".

"Los hechos descritos generaron un peligro concreto y grave tanto para la vida e integridad física de las personas, como para el medio marino circundante, incluida la flora y fauna del espacio natural protegido", incide el tribunal.

La resolución da cuenta de la peligrosidad que suponía transportar este tipo de mercancía al margen "de toda actividad reglada" y "contraviniendo de forma grave y consciente" la normativa al ser una sustancia inflamable susceptible de causar incendio o explosión, que iba cargada en recipientes inadecuados para su almacenaje y sin ningún tipo de autorización para ello.

Además de las penas de prisión, el tribunal impuso al condenado una multa de 250.000 euros, otra de 12 meses a razón de dos euros diarios y seis años de inhabilitación para empleo o cargo público, profesión u oficio para ejercer cargos o pesca a bordo de una embarcación.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD