Los permisos por crianza se igualan pero ellas concentran los más largos y las excedencias

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Madrid, 6 jul (EFE).- El uso de permisos por crianza alcanza niveles similares de acceso entre hombres y mujeres, pero los más largos y las excedencias siguen concentrándose en las madres, según se desprende de un estudio elaborado por Funcas y publicado este lunes.

Funcas analiza el módulo de "Conciliación de la vida laboral y la familiar" de la Encuesta de Población Activa (EPA), que ofrece una visión de cómo hombres y mujeres han adaptado o limitado su vida laboral en relación con las responsabilidades familiares y de cuidados, mediante los permisos por nacimiento, por crianza, excedencias o reducciones de jornada, entre otros.

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Entre sus conclusiones se extrae que la gran mayoría de los ocupados (75 %) afirma no haber experimentado cambios en el trabajo al tener hijos, una tasa que se eleva al 82 % en el caso de los varones, frente a sólo 68 % de las mujeres, lo que arroja una diferencia de 14 puntos.

"La conciliación sigue descansando más en las madres que en los padres, incluso en un contexto de convergencia normativa en el acceso a los permisos de maternidad o paternidad", señala el investigador de Funcas Juan Carlos Rodríguez.

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Una situación que atribuye a que, aunque "la sociedad ha avanzado en la institucionalización de la conciliación, sigue organizada en torno a la familia y con división de roles por sexos", eso sí, "de manera menos acusada que en el pasado".

Así, los datos muestran que en la población de 18 a 54 años que ha criado a algún menor de 15 años, un 56 % ha disfrutado de un permiso con apenas diferencias entre los padres (58 %) y las madres (57 %), lo que refleja la progresiva equiparación de los permisos de paternidad a los de maternidad de las dos últimas décadas.

El 59 % de los varones refiere permisos cuya duración máxima fue de dos meses, porcentaje que se reduce hasta el 7 % entre las ocupadas, mientras que los permisos de más de seis meses son muy minoritarios entre los padres (7 %) y muy abundantes entre las madres (38 %).

También hay diferencias en la reducción del tiempo de trabajo entre géneros, ya que un 8 % de las ocupadas con responsabilidades de cuidado ha reducido el tiempo de trabajo (al pasar a jornada parcial o de otro tipo), pero solo lo ha hecho el 1 % de los ocupados varones.

Con todo, el cambio laboral más extendido es el de las adaptaciones de la jornada sin modificaciones en el número de horas (por ejemplo, cambios de turnos o en el horario de entrada y salida), algo que alcanza al 10 % de los ocupados con responsabilidades de cuidados, sin apenas diferencias de género.

Respecto a la dificultades para conciliar, algo que dicen que sufren un tercio de los trabajadores, destacan las debidas a horarios laborales impredecibles o difíciles (10 %); jornadas laborales largas (10 %); la duración de los trayectos de ida y vuelta del trabajo (4 %); y tener un empleo de mucha responsabilidad o agotador (3 %).

Sólo el 18 % de los encuestados ocupados subcontrata servicios profesionales de cuidado, como guarderías o cuidadores remunerados, una tasa que se ha mantenido estable desde 2010, pero que ha aumentado entre parados e inactivos.

España ocupa así el penúltimo puesto de la Unión Europea en uso de servicios de cuidado infantil, solo por delante de Malta, y 17 puntos por debajo de la media. EFE

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