De la España de los extremos a la España de los laterales

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Óscar Maya Belchí

Inglewood (EE.UU.), 3 jul (EFE).- España logró ganar la Eurocopa hace dos años haciéndose fuerte en los extremos. Lamine Yamal por derecha y Nico Williams por izquierda volaron y dinamitaron los partidos con un ritmo trepidante. Y, ahora, dos años después, la selección española se sustentó en los laterales para clasificarse a los octavos de final.

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Marc Cucurella, fijo para Luis de la Fuente en el torneo, y Pedro Porro, quien se ha ganado el sitio. Dos nombres sin los que no se explicaría la victoria 3-0 de España ante Austria.

Cucurella dio las dos asistencias del doblete de Mikel Oyarzabal, mientras que Pedro Porro se estrenó como goleador en su primer Mundial.

El reciente fichaje del Real Madrid, anunciado de forma oficial la mañana del debut de España en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, es uno de los jugadores más en forma del torneo para la selección española.

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Sólo el desacierto de Ferran Torres en dos remates contra Cabo Verde le ha privado de llevar ya más asistencias en el Mundial.

Un Cucurella que es siempre un valor seguro en defensa y en la intensidad de los duelos, como demostró en el segundo tanto de España en el que no asistió ni marcó, pero sí que luchó un balón que propició la jugada del tanto.

Además, en este Mundial está siendo un atacante más en una banda izquierda en la que España, sin Nico Williams, por lesiones y falta de ritmo de competición, no puede tener la fuerza de la Eurocopa.

El lugar del jugador del Athletic Club lo está supliendo un Álex Baena que actúa de falso extremo, buscando meterse por dentro para generar superioridad con su calidad individual, visión de juego y disparo a portería.

Cualidades que dejan a Cucurella como dueño del costado izquierdo. Ya ante Cabo Verde fue el segundo futbolista que más balones tocó en área rival -siete-; impacto que repitió ante Arabia Saudí -cuatro- y, eso sí, le faltó ante una Uruguay en la que sí sacó a relucir su faceta física.

Cucurella, al que Luis de la Fuente convocó por primera vez, para la selección española sub-19, en 2016 ha sido una apuesta personal del técnico. Lo fue en los Juegos Olímpicos de Tokio, por su polivalencia y otra virtud no menor para el seleccionador: el buen ambiente que genera en el vestuario.

Muestra de eso es su buena relación con el jugador al que deja sin minutos: Álex Grimaldo. Sin malas caras y ayuda mutua.

De la Fuente confía tanto en Cucurella que para la Eurocopa de 2024 fue su lateral izquierdo titular, sin tener las cifras del mencionado Grimaldo. El seleccionador quería reforzar la presencia defensiva en la banda y, de nuevo, insuflar el buen rollo en el vestuario en una concentración larga. Y Cucurella hizo el resto. De discutido a indiscutible.

“Marc con nosotros es infalible. Siempre responde, interpreta muy bien las situaciones del juego… Es un futbolista top, de nivel altísimo. Quiere seguir creciendo y mejorando y eso hace que sea un jugador fantástico”, dijo el seleccionador español en rueda de prensa tras la victoria ante Austria.

Clasificación para la que Cucurella fue capital. Su conexión con Mikel Oyarzabal, clave. Centro raso atrás en el minuto 36 para abrir el marcador y centro adelantado en el 86 para cerrarlo. Pareja perfecta.

Y por la otra banda apareció un Pedro Porro que se ha ganado la titularidad a base de garra en defensa, buen pie en ataque… y un cabezazo que recordará para siempre.

En la víspera del partido, De la Fuente explicó en qué se basaba su decisión de optar por Porro o Marcos Llorente en el lateral derecho.

“Tienen características muy diferentes. Para espacios más reducidos y un equipo más replegado tiene ventaja Pedro Porro porque tiene un pie más fino, pero Marcos Llorente tiene una ventaja de repetir esfuerzos de forma excepcional”, contestó.

Y lo más habitual es que España se enfrente a selecciones que buscan reducir espacios. Por ello, Porro es un arma más en el ataque.

Así fue este jueves en el estadio de Los Ángeles, con un gol de cabeza en el que entró al área por la “sensación” de que Álex Baena le iba a poner el centro; como ocurrió para marcar su primer gol en un Mundial.

Casualidad en la celebración, Porro festejó el tanto en una zona de la grada del estadio de Los Ángeles con dos banderas de su Comunidad Autónoma, Extremadura; esa que dejó con sólo 16 años para marcharse al Rayo Vallecano en busca de cumplir su sueño de ser futbolista profesional. Y, 11 años después, ha elevado a este al máximo, siendo un futbolista trascendental en una selección española que persigue ser campeona del mundo. EFE

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