Reducir velocidad y variar rutas de navegación, claves para evitar colisiones con cetáceos

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Santa Cruz de Tenerife, 16 jun (EFE).- La reducción de la velocidad de los buques y la modificación de las rutas de navegación son las medidas más eficaces para disminuir el riesgo de colisión con cetáceos, según un nuevo informe internacional en el que participa el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) .

El documento identifica medidas de mitigación basadas en la evidencia científica y recoge las principales conclusiones de un taller organizado por Natacha Aguilar, investigadora del Centro Oceanográfico de Canarias del IEO-CSIC, junto con representantes de la Comisión Ballenera Internacional y del Marine Mammal Advisory Group.

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La iniciativa reunió a expertos de diferentes países para analizar los avances científicos, tecnológicos y normativos orientados a reducir las colisiones entre embarcaciones y fauna marina, detalla el IEO en un comunicado.

Entre las conclusiones del texto destaca la necesidad de combinar diferentes herramientas de gestión y adaptar las medidas a las características ecológicas y socioeconómicas de cada región.

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Tecnologías como el monitoreo acústico pasivo, los sistemas de detección térmica o las plataformas de información en tiempo real están mejorando la capacidad para detectar cetáceos y, con ello, la aplicación de protocolos para evitar las colisiones, señala el IEO.

Sin embargo, los expertos subrayan que estas herramientas deben considerarse complementarias y no sustitutivas de las medidas operativas, especialmente de la reducción de velocidad y la separación espacial entre embarcaciones y megafauna marina.

"El riesgo de colisión con embarcaciones es un problema global que requiere una respuesta coordinada basada en el conocimiento científico y en el compromiso y la colaboración entre administraciones, sector marítimo e investigadores", explica Natacha Aguilar.

Durante años, los ecólogos marinos han estudiado por qué especies como el atún rojo, el blanco o el pez espada recorren miles de kilómetros para reproducirse en zonas muy concretas del océano, pues descubrir por qué se producen estas migraciones es un elemento clave para entender la ecología de estas especies y diseñar medidas de conservación efectivas.

El informe incluye varios casos de estudio internacionales, como un análisis de la situación en Canarias, una de las regiones con mayor diversidad de cetáceos de Europa y donde confluyen un intenso tráfico marítimo internacional y numerosas rutas de ferris interinsulares.

El estudio concluye que un límite de velocidad a 10 nudos para cargueros y tankers en tránsito por la Zona Marina de Especial Sensibilidad de Canarias podría disminuir significativamente el riesgo de colisión, con un coste temporal de menos de tres horas para la mayoría de estos buques.

Reducir el riesgo de colisión del tráfico interinsular es más complicado y requiere de forma urgente realizar un análisis cuantitativo de optimización que permita respetar las leyes ambientales que protegen a los cetáceos, con el menor efecto en las necesidades de transporte de la sociedad canaria, señala el informe.

Representantes del Ministerio para la Transición Ecológica y de la naviera Fred. Olsen participaron en el documento, presentando los adelantos realizados en estudios de cetáceos y desarrollo tecnológico hacia la prevención de colisiones.

Los autores del texto hacen un llamamiento a mejorar la integración y estandarización de los datos, reforzar la formación de los profesionales del sector marítimo y acelerar la adopción de medidas de mitigación que ya han demostrado su eficacia en distintas regiones del mundo. EFE

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