Madrid, 15 jun (EFE).- Las banderas y las camisetas son las estrellas del Mundial 2026 para las tiendas de 'souvenirs', un tipo de comercio que cuenta con entre 54.000 y 55.000 establecimientos en España, a pesar de que el sector continúa sin ninguna patronal que los agrupe.
Así lo explica a EFE Fabio Nardella, el director del salón Souvenir Expo Spain, la primera feria celebrada en España que aspira a reunir a los principales actores de este fenónemo, que no conoce con exactitud la facturación del sector, aunque su presencia lidera las calles más turísticas de nuestro país.
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Nardella explica que a este amplio número de establecimientos se le unen los supermercados de playa, los estancos de las grandes ciudades o los kioskos, cuya actividad principal está desligada de la venta de este tipo de recuerdos, pero que pueden alcanzar por ley hasta el 20 % de su facturación vendiendo 'souvenirs'.
El director del salón Souvenir Expo Spain lamenta que esto haga imposible contar con datos que muestren el impacto real sobre la economía española de este sector, al que también se unen fruterías o panaderías de los centros urbanos, que observan una posibilidad de ingresos extra vendiendo postales, imanes o cualquier otro producto.
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"No hay ningún código CNAE -que permite identificar y clasificar el sector al que se dedica una empresa-, ni tampoco licencias de 'soy tienda turística'", detalla Nardella, que relata así la dificultad de agrupar un sector que, eso sí, tiene contabilizados hasta 55.000 establecimientos y que se congrega en torno a este salón, que acumula ya dos ediciones.
Banderas y camisetas 'ad hoc'
Nardella destaca que, estos meses, lo que más se venden son las banderas, tanto de España como de otros países que disputan el Mundial, como camisetas: "Hay una serie de productos que se producen y se distribuyen 'ad hoc' sabiendo que hay una llegada de turistas extranjeros en la época del Mundial".
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"Ahora bien, una vez la selección queda fuera del Mundial, ese producto ya no tiene razón de ser", subraya Nardella, que incide en calibrar muy bien la cifra de banderas a la venta, puesto que estos eventos deportivos son los únicos en los que se venden, mientras que las camisetas de las selecciones pueden seguir vendiéndose.
Y esta demanda de productos nacionales se da a pesar de que el evento ocurra a miles de kilómetros de España, porque "si un turista inglés está en Palma a mediados de julio, es muy probable que se compre una camiseta para ver los partidos de Inglaterra".
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"Un evento deportivo de este tamaño es un pelín diferente a lo que es un evento puntual, como un concierto o un congreso", incide Norbella, que incide en la presencia de productos de corte religioso o vinculados al Papa en el entorno de la Sagrada Familia y el centro de Madrid durante estos últimos días, aunque son "eventos puntuales".
En cualquier caso, Nardella subraya que los recuerdos "no son sólo los imanes de la nevera o las tazas" y destaca la alta rotación del inventario en función de la época del año.
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No obstante, incide en los altos gastos de mantenimiento por los altos alquileres que sufren estas calles, las más comerciales del país, mientras trata de desterrar el mito de que el turista sólo compre "cosas baratas y de baja calidad" y destaca que la propensión al gasto en vacaciones es mayor, por lo que han incrementado la calidad para lograr mayores y mejores ventas. EFE
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