Rubén S. Lesmas
Alcorcón, 13 jun (EFE).- El Hospital Universitario Fundación Alcorcón alberga actualmente el único biobanco de toda la Comunidad de Madrid que cuenta con un depósito de tejido neurológico, que custodia unos 2.500 cerebros donados para la investigación científica.
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Este banco de cerebros, que comenzó a custodiar tejido neurológico en 1998, se ha convertido en los últimos años en una referencia a nivel nacional en enfermedades como la de Creutzfeldt-Jakob, daño cerebral asociado a los priones, proteínas que, en una de sus variantes, causan la llamada enfermedad de las vacas locas.
"Somos el único biobanco de toda la Comunidad de Madrid que tiene un banco de tejido neurológico; ese es nuestro hecho diferencial", ha explicado a EFE la directora científica de este laboratorio de investigación asociado al Hospital Fundación Alcorcón, María Luisa Casas.
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Casas ha insistido en que aunque "hay muchos biobancos asociados, fundamentalmente, a los grandes hospitales, donde se guardan todo tipo de muestras biológicas para investigar", este en concreto es diferencial por el hecho de tener tejidos neurológicos, siendo "el único hospital público de la región" que cuenta con él.
Los biobancos son "para investigar", ha asegurado la doctora Carmen Guerrero, neuropatóloga y responsable del banco de tejidos neurológicos, quien ha detallado el funcionamiento de este recurso desde que fallece una persona que ha decidido donar sus órganos hasta que su cerebro se almacena en las instalaciones.
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"Lo primero que hacemos en la sala mortuoria (equivalente a una sala de autopsias) es extraer el cerebro, como en una autopsia neuropatológica, y de ahí tomamos las muestras. Parte se dedica al diagnóstico patológico y parte se archiva en criogenización para la investigación", ha explicado Guerrero.
Una vez extraído el cerebro del cadáver donado por los familiares, es imprescindible realizar un almacenamiento correcto, por lo que se dividen en dos hemisferios.
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El hemisferio derecho se conserva en frío, a unos 80 grados bajo cero, una temperatura a la que se mantienen las proteínas, los tejidos y la información biológica para estudios proteómicos o genómicos.
Para ello, el hospital cuenta con arcones congeladores de última generación que miden la temperatura cada cinco minutos y con un doble sistema de seguridad por si falla el suministro eléctrico, además de que "está vigilado todo el tiempo, las 24 horas, con alarmas remotas, todo bajo llave y con acceso controlado".
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"Las muestras no se pueden perder, están bajo nuestra responsabilidad", ha insistido Casas, que ha recalcado que todas ellas cuentan con un diagnóstico patológico porque "si un investigador quiere consultar algo concreto, necesita saber qué tiene cada cerebro".
El otro hemisferio, el izquierdo, se conserva en formol y es "el que se dedica al estudio de los tejidos para ver qué enfermedades hay y para el diagnóstico", ha añadido Guerrero, que ha apuntado que otra característica muy importante de los bancos de cerebros es que "también hay colecciones de donantes sanos".
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"Tenemos cerebros de pacientes que fallecen por patologías no neurológicas, como un infarto. Al no existir afectación neurológica, se utilizan como controles sanos, algo fundamental en investigación para poder comparar con cerebros con patologías", ha explicado.
El centro cuenta también con almacenes de nivel 3 de seguridad, a los que se accede con protección específica, donde se conservan cerebros afectados por enfermedades priónicas.
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El Hospital de Alcorcón es centro de referencia nacional en la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) y guarda los cerebros de las cinco personas que han padecido en España la encefalopatía espongiforme bovina, una variante de la llamada enfermedad de las vacas locas, tras consumir carne contaminada.
"Tenemos instalaciones específicas y personal formado desde hace más de 20 años, muy especializado, y eso no lo hace prácticamente nadie. En Madrid somos los únicos y recibimos cadáveres de toda España para la investigación de estas enfermedades priónicas", ha resaltado Casas.
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Más allá de ser una referencia en enfermedades priónicas, el biobanco del hospital alcorconero ha sido clave recientemente en el hallazgo de una nueva variante genética que altera un mecanismo implicado en la enfermedad de Parkinson, lo que contribuirá a esclarecer los procesos que conducen a la degeneración neuronal característica del trastorno.
"Esta mutación llamó la atención de investigadores internacionales que trabajan específicamente en este tipo de enfermedades. Vinieron aquí y estudiaron también a familiares del fallecido para analizar determinados rasgos genéticos", ha añadido Guerrero.
Por descubrimientos como este, el banco hace un llamamiento a aumentar las donaciones a la ciencia, ya que, aunque España es líder en donación de órganos para trasplantes, no es tan frecuente hacerlo con fines de investigación.
"Somos muy conscientes de que donar un órgano salva una vida, pero no tanto de que donar para investigar, en este caso un cerebro, ayuda a avanzar en el conocimiento y a mejorar la vida de todos", ha reiterado Casas.
En este sentido ha recalcado que estas donaciones son "imprescindibles" para investigar enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer o el párkinson, además de tumores cerebrales y enfermedades cerebrovasculares, muy prevalentes en España. EFE
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