Inglewood (EE.UU.), 12 jun (EFE).- Los aficionados de Estados Unidos, uno de los tres anfitriones del Mundial 2026, y los de Paraguay ponen en marcha su ilusión a las afueras del Estadio de Los Ángeles, unidos por la misma contagiosa esperanza de regalarle a su gente una victoria en el partido inaugural del Grupo D.
Entre el color y la euforia por presenciar la inauguración de la Copa del Mundo en suelo estadounidense, las predicciones no se hacen de esperar. Jacob, un aficionado llegado desde Iowa, confía ciegamente en que el cuadro local se quedará con el triunfo en este encuentro y logrará el pase a dieciseisavos de final.
PUBLICIDAD
Con el mismo optimismo, Zachary, oriundo de San Diego, se la juega con un contundente y ambicioso 4-1 a favor de los locales esta noche.
No faltan entre la larga cola de fanáticos, a quienes engalanan su orgullo anfritrión vestidos de pies a cabeza como el Capitán América, o con icónicos sombreros patriotas con barras y estrellas.
PUBLICIDAD
Entre tanto, la pasión por la Albirroja se traslada en las filas largas que aguardan afuera del recinto, ubicado en la ciudad de Inglewood, en Los Ángeles. La hinchada paraguaya no se achica ante el anfitrión y, tras 16 años de espera para volver a la gran cita, la emoción embriaga a los aficionados que han viajado desde Paraguay para ver a su selección.
"Estamos felices y contentos de participar en esta fiesta con los compatriotas estadounidenses", indica a EFE un hincha de la Albirroja mientras camina hacia el estadio.
PUBLICIDAD
Aunque mantiene firme su expectativa de llevar la victoria a casa, su mayor deseo en este encuentro es "disfrutar y que sea una jornada pacífica para gozar del buen fútbol", sentencia. EFE
(foto) (video)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

