Recogimiento, fervor y mucha emoción en la misa del papa en Cibeles: "Es un día histórico"

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Ruth del Moral y Sol Carreras

Madrid, 7 jun (EFE).- Con mucho recogimiento y fervor, y sobre todo con mucha emoción han vivido miles de fieles la misa del Corpus Christi oficiada por el papa León XIV durante casi tres horas en el corazón de Madrid, en la plaza de Cibeles, y que ha congregado a 1,5 millones de personas, según datos de los organizadores.

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"Es un día histórico", comenta una familia de Alicante que ha llegado al amanecer con sus tres hijos, la más pequeña de tres años y que "no puede perderse este día de ilusión".

Una jornada que empezaba con jóvenes que volvían de fiesta por Gran Vía entremezclados con grupos de monjas y familias, que, con silla en mano, gorra y agua, se situaban en las primeras filas.

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Dos jóvenes conversas, una evangelista y otra testigo de Jehová relataban a EFE su "inmensa emoción" por ver a León XIV "pasar con la custodia con Cristo".

Rezos del rosario y mucho recogimiento era la tónica a primera hora; un ambiente que poco a poco se ha transformado en cánticos y alegrías, cuando después de las siete de la mañana han abierto los accesos principales y a la carrera han llegado varios grupos.

"Corre, coge sitio", "aquí lo vamos a ver muy bien", gritaba una pandilla de jóvenes de los Salesianos de Córdoba, que han llegado casi dándose codazos con otros de Murcia. Vestidos con camisetas con el lema 'un oratorio sin música es como un cuerpo sin alma', se han agolpado al inicio para luego hacer piña con el resto de la gente.

Junto a Silvia, que ha venido con toda su familia y señalaba a EFE que han "puesto las calles", dos ancianas gemelas, vestidas exactamente igual y ataviadas con mascarillas, escrutaban a otras chicas sentadas en frente que no paraban de hacerse 'selfies' con la gran pantalla de la misa de fondo.

Y ha sido llegar el papa a Cibeles y comenzar los aplausos. "Esta es la juventud del papa", han gritado los de Cádiz, después de haber animado la zona cantando 'A mi manera'.

"Creemos que es un papa muy cercano con los jóvenes y ayer dio muchas claves de que no hay que tener miedo a enfrentar sea cual sea nuestra vocación", recalcaba una chica de Getafe.

Durante la misa, la oración y el silencio de los presentes ha sido el protagonista, aunque algunos como Roberto -el párroco de Santa Bartolomé en Murcia- no ha dejado de cantar todas las canciones pastorales que han acompañado la eucaristía.

Por la calle Alcalá se iban acercando decenas de jóvenes monjitas, con voluntarios que las cubrían con paraguas ante un sol de justicia, y han dado la comunión de forma muy organizada. Dos paseos de ida y vuelta han tenido que hacer para llegar a todos los que deseaban comulgar.

Un acto que ha durado casi media hora.

En las cercanías de Colón, durante el rezo del padrenuestro algunos fieles se han cogido de la mano.

Eran las 11:40 horas cuando León XIV ha empezado la procesión con el Santísimo Sacramento. "Apenas le veo, macho", comentaba un adolescente situado detrás de una joven con su pequeño de tres meses en brazos, mientras otros se preparaban para tirar pétalos de flor al pontífice.

"¿A qué es emocionante?", preguntaba el párroco Roberto a su compañero de misa, un padre con doce hijos.

La espera en la plaza de Colón y alrededores también ha estado amenizada por la música, como unos jóvenes de la pastoral juvenil de Zamora que han llevado sus guitarras y que además han podido ver al papa de cerca a su paso con el papamóvil.

Marina, sin embargo, se ha mostrado decepcionada: "No podemos ver la pantalla porque en esta zona no se puede ver nada. Pero lo importante es estar aquí y apoyar al papa".

A escasos metros por donde ha pasado León XIV en procesión, han estado tres jóvenes sevillanas con su monitoria. Entre risas confesaban que se habían "colado", guiadas por los voluntarios, hasta el lugar más privilegiado para seguir la misa.

Si tienen que poner una nota a la experiencia, dicen que, sin duda, es un "diez". Y lo mas emocionante ver al papa tan cerca, "al ladito", contesta eufórica la más joven de las tres.

Acabada la misa, el público se ha ido alejando no sin antes aplaudir a un grupo de agentes de la Policía a caballo, que también han sido vitoreados: "Viva la Policía Nacional y gracias", les señalaban. EFE

(foto) (vídeo) (audio)

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