
El jurado popular ha declarado culpables de asesinato a los tres acusados de matar asfixiado a un hombre al que habían conocido en un bar en las Fallas de 2024 --con quien pasaron 36 horas de fiesta bebiendo y consumiendo cocaína-- y torturarle en su piso de Manises para que les dijera las claves de su cuenta bancaria para robarle los 126.000 euros que sabían que tenía.
Asimismo, los declara culpables de robo con violencia al apoderarse del móvil de la víctima, de sus tarjetas, y documentación. No obstante, el jurado aprecia para la mujer la atenuante muy cualificada de confesión --ya que llamó a la Policía Local y acompañó a los agentes hasta la casa de la víctima-- mientras que para Darwin, uno de los procesados, se contempla una atenuante por su adicción a sustancias estupefacientes.
PUBLICIDAD
El crimen, que se juzgó la pasada semana en la Audiencia de Valencia, se remonta a las Fallas de 2024. Los tres acusados --Rosa, una mujer de 37 años, su primo Antonio, de 35, y un joven de 22, Darwin-- se encontraban la noche del 18 de marzo en un bar donde conocieron a la víctima, José María, de 47 años, y ya en la madrugada del día 19 acordaron ir todos juntos a casa de este último, en la localidad valenciana de Manises, para seguir la fiesta.
La víctima era quien pagaba las bebidas, la droga incluso el desplazamiento en taxi al lugar de compra mediante en el envío de bizums a los móviles de Rosa y Darwin para que estos hicieran el pago. En uno de los comprobantes del bizum enviado por Jose María a los acusados constaba que disponía de 126.000 euros en su cuenta corriente.
PUBLICIDAD
Los acusados permanecieron en la casa de la víctima hasta los 18.30 horas del día 19 de marzo, cuando regresaron a la vivienda de Rosa. Durante el trayecto, y ya en el domicilio de ella, acordaron un plan para quedarse con el dinero de la víctima, que incluía la contratación de una prostituta y el suministro de analgésicos sedantes y relajantes mezclados con cocaína para la obtención de sus claves bancarias. Además, según el ministerio público, se procuraron guantes de látex y otros útiles que había en casa de Rosa para garantizarse el éxito del plan.
Entonces, sobre las 4.30 horas del ya 20 de marzo los acusados, que habían estado en contacto reiterado con la víctima, volvieron a su casa. En primer lugar accedió Darwin y unos minutos más tarde los otros dos acusados. En el momento en que Jose María se agachó sobre la mesa para esnifar una raya de cocaína uno o varios de los acusados lo agarraron por el cuello para tratar de estrangularlo y le realizaron la técnica del mata-león.
PUBLICIDAD
La víctima comenzó a gritar y a pedir socorro, pero se colocaron encima de él, le dieron golpes y patadas mientras trataban de silenciarlo introduciéndole en la boca trapos de tela y pañuelos de celulosa que le impedían respirar, mientras le exigían que le dieran las claves bancarias advirtiéndole de que si no se las daban lo matarían.
La tortura se prolongó dos horas durante las cuales dieron a Jose María líquidos con amoniaco y diversas pastillas y zarandeándolo para que no perdiera la conciencia mientras le insistían en les diera las claves. José María falleció por asfixia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD


