Defensa apuesta por tecnologías de guerra electrónica y protección frente a interferencias

Guardar
Google icon

Madrid, 3 jun (EFE).- El Ministerio de Defensa está apostando por tecnologías orientadas a la guerra electrónica, a las comunicaciones tácticas seguras y a la protección contra interferencias y, por ello, está invirtiendo en el desarrollo de proyectos con los que luego pueda capacitar a sus Fuerzas Armadas.

Es el caso del proyecto JUDAS, el perturbador satelital cien por cien español en el que el ministerio ha invertido dinero, a través de la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), ha explicado en un encuentro informativo Álvaro Sánchez, consejero delegado de Integrasys, una de las empresas que han participado en su desarrollo.

PUBLICIDAD

El objetivo de esta solución tecnológica, que Defensa aun no ha adquirido, es proporcionar capacidad para la evaluación y ensayo de interferencias intencionadas en enlaces de comunicaciones por satélite, aportando una plataforma modular, segura y operable en entornos reales de despliegue.

Además, el Mando Conjunto del Ciberespacio ha apoyado otros proyectos de esta empresa como el Clean RF, un software diseñado para la mitigación y cancelación de interferencias (anti-jamming), que ya está usando, al igual que el Centro de Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CESTIC).

PUBLICIDAD

Esta herramienta protege los enlaces de radiofrecuencia y comunicaciones críticas en escenarios altamente degradados o bajo ataques deliberados del adversario.

Por su parte, el Mando del Espacio del Ejército del Aire y del Espacio está interesado en un 'satélite inspector', ha explicado Sánchez, que no ha querido dar más detalles del proyecto, si bien ha asegurado que lo ha comprado ya Italia.

Uno de los últimos proyectos de la compañía ha sido la integración en un vehículo táctico URO de una plataforma multidominio capaz de vigilar el espectro, detectar amenazas e interferencias y proteger las comunicaciones críticas.

La unidad se puede desplegar rápidamente en entornos de defensa, emergencias o infraestructuras estratégicas, donde resulta clave garantizar la continuidad, seguridad y resiliencia de las comunicaciones.

La compañía ha invertido 400.000 euros en adaptar este vehículo táctico ligero de alta movilidad, ya retirado del servicio, que ha participado en misiones en Afganistán o Bosnia, y que ahora utiliza como demostrador móvil de sus soluciones tecnológicas.

El consejero delegado ha asegurado que la mayoría de las tecnologías de la empresa se han probado en campo de batalla, principalmente en Ucrania, y ha subrayado el éxito que tienen en el extranjero, en países como Estados Unidos, Francia, Arabia Saudí, Taiwán o Corea.

A nivel internacional, la empresa es también un socio tecnológico directo de la OTAN y la Agencia Espacial Europea (ESA).

"Y ahora nos enfocamos en España", ha asegurado Sánchez, que ha reconocido las dificultades porque las empresas del sector de la defensa "no quieren jugar juntas, sino por separado". EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD