Montevideo, 1 jun (EFE).- El seleccionador de Uruguay, Marcelo Bielsa, dijo que su ilusión de acudir a una nueva Copa del Mundo "es máxima" y apuntó que si él fuera espectador también estaría muy feliz de poder vivir un Mundial.
"Escucho mucho que no hay ningún entusiasmo de cara al Mundial. Lo escucho aquí y lo escucho en Argentina", dijo el técnico y añadió que le cuesta creer que sea así en un país tan futbolero y tan "enamorado de su selección".
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"Dudo de que no vean el Mundial con ilusión, con expectativa y con placer. Yo siento las tres cosas, pero -claro- con el peso de la responsabilidad de asumir lo que significa la ilusión de la gente", agregó Bielsa.
Por otra parte, apuntó que la labor de un seleccionador es estar al frente de un equipo que condiciona la felicidad de un pueblo.
"Dentro del pueblo, los que menos tienen más necesitan de las felicidades por las que no se paga. Los que menos tienen quieren que el fútbol los haga feliz. Si todo lo que gané en los años que llevo aquí -y juro que lo haría- me lo piden a cambio de salir entre los cuatro primeros o salir campeón del mundo, quién no lo paga", subrayó Bielsa.
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Nacido en la ciudad argentina de Rosario en 1955, el argentino dirigió a la selección de su país en el Mundial de Corea-Japón 2002.
Tras ganar 13 de 18 encuentros y de sacarle doce puntos de ventaja a su más inmediato perseguidor en las eliminatorias, la Albiceleste venció por 1-0 a Nigeria, cayó por la mínima con Inglaterra, igualó 1-1 con Suecia y no superó la fase de grupos.
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En 2010, Bielsa dirigió a Chile en el Mundial de Sudáfrica. De la mano del argentino, la Roja volvió a participar tras doce años sin hacerlo.
En la Copa del Mundo, venció por 0-1 a Honduras, por el mismo resultado a Suiza y cayó 1-2 ante España. Clasificó a los octavos de final y allí fue eliminado por Brasil luego de caer por 3-0. EFE
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