Huelva, 1 jun (EFE).- La Audiencia Huelva ha condenado a cinco años de prisión a un hombre por agredir sexualmente a su expareja en el domicilio de esta en Huelva, a donde él había acudido con el pretexto de recoger sus pertenencias tras haber finalizado la relación sentimental una semana antes.
La sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, lo considera autor de un delito de agresión sexual, por el que, además de la pena de cárcel, se le impone la medida de libertad vigilada durante cinco años, que se ejecutará tras la salida de prisión, así como la prohibición de aproximarse a menos de 200 metros de la víctima o comunicarse con ella por cualquier medio durante seis años.
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En concepto de responsabilidad civil, el hombre deberá indemnizar a su expareja con 15.150 euros (15.000 euros por daños morales y 150 euros por las lesiones sufridas).
Se considera probado que los hechos ocurrieron alrededor de las 21:00 horas del 8 de marzo de 2024 cuando el acusado fue a recoger sus cosas a la vivienda de la víctima con la que había mantenido una relación sentimental, con convivencia intermitente de casi cuatro años, que terminó una semana antes.
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Según la fuente, una vez en la vivienda, el acusado insistió en mantener relaciones sexuales con la víctima y, ante su negativa expresa, la arrastró violentamente desde el salón hasta el dormitorio, donde le realizó tocamientos pese a la oposición de la mujer, que logró zafarse, regresar al salón y activar el botón de emergencia de su sistema de alarma para pedir auxilio.
Frente a la versión del procesado, que alegó que se trató de una "discusión de pareja" y que los acercamientos físicos habían sido consentidos, el tribunal ha otorgado total credibilidad al testimonio de la denunciante ya que su relato cumple rigurosamente con los requisitos jurisprudenciales de persistencia en la incriminación, coherencia y ausencia de móviles espurios como la venganza o el resentimiento.
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La resolución ha destacado el valor probatorio de las grabaciones de las cámaras de videovigilancia instaladas en el salón de la vivienda, las cuales captaron la secuencia y corroboraron "en todos sus extremos" la denuncia.
Los magistrados han detallado que las imágenes muestran la conducta reacia de la mujer intentando impedir el avance del acusado al interior, así como el momento en que este la lleva "en volandas" a la fuerza hacia la habitación mientras ella gritaba de forma reiterada: "Que no, que te he dicho que no. Respeta".
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La sentencia también ha inhabilitado al agresor durante diez años para cualquier profesión u oficio que implique contacto directo con menores de edad. EFE
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