Bucarest, 30 may (EFE).- La rumana Nadia Comaneci, la primera gimnasta del mundo en lograr una puntuación perfecta de 10 en los Juegos Olímpicos, fue condecorada este sábado con la Orden Nacional “Estrella de Rumanía” en el grado de Gran Cruz, según un decreto firmado por el presidente Nicuşor Dan, con motivo del 50 aniversario de la cita olímpica de Montreal de 1976.
El premio se otorga como muestra de gratitud por la dedicación y el profesionalismo con que Comaneci contribuyó a fortalecer el prestigio olímpico del país, afirma un comunicado de la Presidencia rumana.
PUBLICIDAD
Nadia Comaneci, de 64 años, agradeció el honor y recalcó que quiere ayudar a los niños a descubrir su pasión por el deporte.
“Es cierto, una niña de 6 años encontró su pasión en un gimnasio. No lo hice sola, tuve todo un equipo y mi deseo es que este año de celebración transmita a los niños el coraje para encontrar sus límites en su pasión. Quiero dejar este legado, ayudar a los niños a practicar deporte”, dijo la gran campeona durante la ceremonia en Bucarest.
PUBLICIDAD
Dan, por su parte, recordó el legado de Nadia para el deporte y la importancia del esfuerzo y del trabajo.
“Usted hizo algo excepcional, porque si, después de 50 años, el mundo lo recuerda y si muchas niñas de muchos lugares todavía quieren ser como Nadia Comaneci, significa que lo que hizo es verdaderamente excepcional”, subrayó el jefe del estado.
PUBLICIDAD
Esta misma semana, el Banco Nacional de Rumanía ha lanzado al mercado numismático una moneda conmemorativa del 50 aniversario de la hazaña de Comaneci, en tres versiones: una de oro, una de plata y una de latón bañado en cobre.
Las monedas muestran a la atleta en pleno ejercicio y están acompañadas de folletos de presentación y certificados de autenticidad en rumano, inglés y francés.
PUBLICIDAD
Nadia Comaneci fue descubierta por el entrenador Bela Karoly cuando era una niña y comenzó a practicar gimnasia a los seis años. En los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976 se convirtió en la primera mujer en la historia en obtener la puntuación perfecta de 10 en gimnasia artística y ganó cinco medallas: tres de oro, una de plata y una de bronce.
En los Juegos de Moscú 1980 sumó cuatro nuevas medallas olímpicas y se retiró de la alta competición en 1981. En 1989 huyó de Rumanía y se estableció en Estados Unidos, donde se casó en 1996 con el también gimnasta Bart Conner. Ambos dirigen una academia de gimnasia en Oklahoma.
PUBLICIDAD
Su nombre sigue asociado a la perfección en la gimnasia y a la superación personal, siendo considerada una de las mejores atletas del siglo XX. EFE
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

