Valladolid, 26 may (EFE).- Los "All Blacks" Seven han compartido sus valores y experiencias en un entrenamiento con los participantes del proyecto "In contraria, ducet" del Club de Rugby El Salvador, cuyo objetivo es convertir el rugby en una herramienta de reinserción social.
Según recoge el club en su web, cuatro jugadores del equipo de Seven de Nueva Zelanda -Dylan Collier, Sione Molia, Bradley Rush y Akuila Rokolisoa-, han subido hasta el Centro Penitenciario de Valladolid para "ayudar a la comunidad y transmitir los valores del rugby".
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Han hecho un paréntesis en su preparación y en sus estrictas rutinas de trabajo para participar en esta acción social, que escogieron por iniciativa propia, antes de participar en las Series Mundiales que se disputarán en el estadio José Zorrilla del 29 al 31 de mayo.
La emoción fue máxima entre las mujeres y hombres que, lunes y miércoles, salen al campo de este centro penitenciario para entrenar con los voluntarios del club blanquinegro, porque iban a compartir espacio con los “All Blacks”, la selección más reconocida en el rugby mundial, y una de las grandes favoritas a hacerse con este torneo.
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En este sentido, el capitán del cuadro neozelandés, Dylan Collier, explicó que forma parte de sus señas de identidad "ayudar a hacer de esta sociedad un lugar mejor, a través de los valores del rugby, como la disciplina, el respeto, el compañerismo, hábitos saludables o la resiliencia, la capacidad para levantarse cuando las cosas no salen bien y para seguir luchando".
"Nosotros somos unos privilegiados, porque estamos cobrando por hacer algo que nos gusta mucho, y es una obligación ayudar a las comunidades de los lugares a los que vamos, poniendo nuestro granito de arena a través del rugby”, añadió.
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Además, en este caso, cobra una especial relevancia, puesto que se han dirigido a personas privadas de libertad, que están viviendo una situación complicada, y que pueden crecer a través de los valores que les transmite el rugby, tanto en el centro, como fuera de él.
Porque el deporte del oval les enseña a convivir con sus compañeros, a respetarlos y a confiar en ellos en el campo, forjando una conexión que luego se mantiene cuando acaban los entrenamientos, y que les servirá cuando vuelvan a reintegrarse en la sociedad.
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Collier es consciente de que su equipo es uno de los candidatos a lograr el título de las series mundiales y, además, considera que están "preparados" para ello, ya que han estado "construyendo con intensidad el grupo en los últimos meses", con el fin de poner su nombre en la copa que se entregue al ganador en Valladolid.
Pero también tiene claro que España "es un rival a tener muy en cuenta, porque ha ido creciendo mucho en los últimos años, mejorando de manera paulatina, y además juega ante su gente, por lo que va a ser uno de los equipos a batir, sin lugar a dudas".
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El capitán de los neozelandeses se sorprendió y le emocionó que fueran los propios internos del centro ubicado en Villanubla los que, con ayuda de los voluntarios de El Salvador, construyeran el campo en el que entrenan habitualmente, y que este martes ha tenido como invitado de excepción a la selección oceánica, que se mezcló con los participantes en el círculo final, una vez finalizada la jornada deportiva.
El responsable del proyecto "In contraria, ducet", Florentino Fraile, agradeció la visita de los jugadores de Nueva Zelanda, porque "para los chicos y chicas que forman parte del mismo, es una experiencia que nunca olvidarán" y entregó a Collier una bufanda, un banderín y un balón del club colegial, para que tuvieran un recuerdo de esta vivencia.
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Rubén, uno de los jugadores de El Salvador Villanubla, que este sábado participará en el III Torneo Penitenciario, en Madrid, señaló que para ellos ha sido "emocionante" estar durante más de una hora con "la mejor selección de mundo", y ha ratificado que "el rugby es un deporte que transmite muchos valores, y llega a todas partes".
Por su parte, Juan Diego Marbán, capitán del conjunto Regional del Chami, que siempre que puede acude a entrenar y jugar a Villanubla, dejó claro que "ha sido un sueño hecho realidad, y un privilegio absoluto poder disfrutar de estos grandes jugadores, ejemplo en lo deportivo y también como personas, y ha sido una gozada ver cómo disfrutan del rugby allá donde van". EFE
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