Madrid, 25 may (EFE).- El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ha presentado este lunes una exposición monográfica de la artista polaca Ewa Juszkiewicz (Gdańsk, Polonia, 1984) quien, partiendo de los retratos clásicos de los siglos XVIII y XIX crea imágenes de una “belleza inquietante, casi siniestra”.
Así ha descrito el director artístico del Museo, Guillermo Solana, quien ha comisariado la exposición de más de una veintena de cuadros inspirados en los retratos clásicos de mujeres del XVIII y XIX, a los que la artista cubre completamente la cara con flores, hojas, telas o cabellos.
PUBLICIDAD
El resultado son unos grandes lienzos que mezclan las poses y ropajes de los retratos más clásicos con una máscaras “no faciales, que no sugieren ni desvelan el rostro” creando una sensación onírica y surrealista que, según Solana, “deconstruye la mirada patriarcal sobre la belleza femenina”.
Al privarlas de rostro y humanidad, Juszkiewicz “ha clavado en el corazón del retrato la estaca del bodegón”, ha asegurado.
PUBLICIDAD
La exposición, que se podrá visitar hasta el 6 de septiembre, forma parte del programa dedicado a la colección de Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza e incluye una obra adquirida por ellos, que será custodiada por el museo.
Para la artista, que expone por primera vez en solitario en un gran museo, “estar aquí, rodeada de pintura clásica tan extraordinaria es una oportunidad de verdad especial”.
PUBLICIDAD
Para Juszkiewicz, los retratos clásicos muestran a mujeres de las que frecuentemente sólo se sabe “quién era su padre o quién era su marido, pero nunca quién era ella”, un objeto bello retratado de manera ajustada a los esterotipos, normas y convencionalismos de cómo había que representar la feminidad.
Incluso los rostros debían ajustarse a unos ideales que respondían a normas de decoro y restricción social; unas normas que la artista ha “subvertido para cuestionar y deformar los ideales de la representación femenina”, explica.
PUBLICIDAD
Es esa relación entre belleza y contención, la que se sitúa en el núcleo de la obra.
Al ocultar el rostro, la artista subraya cómo las figuras femeninas fueron concebidas como sujetos estéticos dentro del retrato histórico al tiempo que otorga nuevos significados a esos objetos decorativos. EFE
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Declarado en rebeldía el líder del 'clan del Bigotes' y absueltos 15 de los acusados por narcotráfico

La UCO dice que la asesora de Begoña Gómez tenía una "gestión activa" en la cátedra
Absueltos los dos acusados de la agresión que dejó inconsciente a un joven a la salida de una discoteca en Logroño


