El incierto panorama del Girona tras el descenso

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Girona, 25 may (EFE).- El inesperado descenso del Girona a LaLiga Hypermotion dibuja un incierto panorama deportivo, con muchas dudas y pocas certezas alrededor de una plantilla que sufrirá un sinfín de cambios y que empezará la temporada en la categoría de plata con pocos supervivientes.

La primera gran incógnita recae en el técnico Míchel Sánchez, el gran referente del proyecto: llegó en 2021, devolvió el club a Primera en 2022, rozó Europa en 2023 y sorprendió al mundo futbolístico en 2024 con la histórica tercera posición y la clasificación para la Liga de Campeones.

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Sus dos últimos cursos han sido muy por debajo de las expectativas: la temporada pasada el equipo se salvó con un punto de renta sobre el descenso, pero en la actual ha caído al pozo con un triste balance de cuatro puntos de 24 posibles en las últimas ocho jornadas.

Después del empate con el Elche (1-1), el técnico vallecano admitió "un sentimiento de culpabilidad y responsabilidad" personal por haber "fallado" a su gente y que supone "un vacío muy grande sentirse responsable de algo que hará daño a mucha gente".

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Míchel acaba contrato el 30 de junio y se daba por hecha su salida, pero el descenso y ese sentimiento de culpa podrían cambiar el guion. Ya ha reiterado que debe sentarse con el club para hablar sobre el proyecto.

El caso es que el director deportivo, Quique Cárcel, es el principal señalado por una afición que le acusa de haber construido dos plantillas descompensadas y repletas de carencias en las dos últimas temporadas.

El máximo ejecutivo deportivo del club tiene contrato hasta 2027, pero es uno de los grandes focos de las iras de una hinchada que al final del encuentro contra el Elche también cargó contra la directiva.

Este 30 de junio, también acaban contrato los porteros Rubén Blanco y Juan Carlos Martín, los defensas Daley Blind y David López, ambos de 36 años, el centrocampista Axel Witsel, de 37, con opción a otra temporada, y Cristhian Stuani (39), capitán y gran leyenda de Montilivi.

Los cedidos, Marc-André ter Stegen (Barcelona), Hugo Rincón (Athletic Club), Vitor Reis (Manchester City), Thomas Lemar (Atlético de Madrid) y Claudio Echeverri (Manchester City), deben regresar a sus clubes.

Quedan 15 jugadores con contrato: Paulo Gazzaniga, Arnau Martínez, Àlex Moreno, Viktor Tsygankov y Portu hasta 2027; Iván Martín y Donny van de Beek hasta 2028; Vladyslav Krapyvtsov, Alejandro Francés, Joel Roca y Abel Ruiz hasta 2029; y Fran Beltrán, Azzedine Ounahi, Bryan Gil y Vladyslav Vanat hasta 2030.

Pero resulta evidente que muchos no continuarán, sea porque será imposible mantener sus sueldos en la categoría de plata o porque tendrán propuestas en la élite.

También hay que ver qué pasa con el futuro de los cedidos que volverán a Montilivi como el mediapunta colombiano Yáser Asprilla, que salió al Galtasaray en enero. En verano de 2024 se convirtió en el fichaje más caro de la historia del club, con un coste situado en los 20 millones, y es uno de los grandes ejemplos de la deficiente gestión deportiva.

El descenso deja un incierto panorama en Montilivi y el club debe empezar por decidir quién será el director deportivo y el técnico para empezar a construir una plantilla casi nueva que deberá aspirar a regresar a Primera. EFE

asm/vmc/cmm

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