El Gobierno declara Bien de Interés Cultural el mural de Miró del aeropuerto de Barcelona

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Madrid, 19 may (EFE).- El Consejo de Ministros ha declarado este martes el mural cerámico de Joan Miró en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de bien mueble, como un "símbolo de Barcelona y de España".

Así lo ha subrayado en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que ha destacado que con esta declaración se protege "una de las obras monumentales del arte contemporáneo español más importante".

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El mural, realizado por Miró en colaboración con el ceramista Josep Llorens Artigas, fue un encargo del Ayuntamiento de Barcelona para "dotar de modernidad" al aeropuerto, con motivo de su ampliación en 1968.

La declaración como BIC de esta obra, ubicada en la fachada de la Terminal 2B del aeropuerto, supondrá la aplicación de esta categoría de protección, la máxima que establece la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español.

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El Ayuntamiento de Barcelona encargó la obra en 1968, cuando se inauguró la nueva terminal, la maqueta se realizó un año después y empezó a tomar forma en 1970, inaugurándose el 18 de marzo de 1971.

No era la primera vez que Miró y Artigas trabajaban juntos, puesto que desde mediados de los años cuarenta habían elaborado varias obras murales de gran envergadura para edificios públicos e instituciones internacionales.

Cuentan con estas 'piezas únicas' destacan la sede de la UNESCO en París (1957), la Universidad de Harvard (1960), el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York (1967), la Fundación Maeght de Saint-Paul-de-Vence (1968) o el Palacio de Congresos de Madrid (1979), entre otros.

Concebido como una gran obra de bienvenida a los visitantes que llegaban por vía aérea, este mural es un panel de piezas cerámicas de grandes dimensiones, con una superficie de 500 metros cuadrados y está formado por 4.865 azulejos esmaltados rectangulares dispuestos de forma horizontal.

El montaje de la obra duró seis meses, con la instalación de 60 placas diarias para cubrir los 500 metros de superficie del mural.

Con la elaboración de este gran mosaico, Joan Miró cumplió la promesa realizada en 1968 sobre que Barcelona tendría "la gran obra que aún no le había ofrendado". EFE

(Foto) (Vídeo)

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