El Congreso interroga esta semana al presidente de la CHJ y a la periodista que comió con Mazón el día de la dana

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La comisión del Congreso que investiga la gestión de la mortífera dana de 2024 en Valencia interrogará este lunes al presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, y al día siguiente hará lo propio con Maribel Vilaplana, la periodista que compartió comida y sobremesa aquel día con el entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón.

Polo ya ha testificado en el juzgado de Catarroja que instruye la causa penal por la riada y también acudió al Senado, que tiene su propia comisión de investigación sobre la tragedia. En la Cámara Alta, el pasado mes de febrero, aseguró que no hubo ningún "vacío informativo" para el Barranco del Poyo entre las 18:00 y las 18:43 del 29 de octubre de 2024.

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Según su versión, el Sistema Automático de Información Hidrológica (S.A.I.H.) recogía y publicaba los datos sobre el barranco que provocó la riada, pero a posteriori se supo que "nadie miró esa información que mandó la Confederación". En todo caso, a su juicio, el problema "esencial" del desastre fue que "no hubo una planificación de la protección civil.

EN EL CECOPI NO TOMABAN DECISIONES

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En su declaración ante la jueza, Polo aseguró que propuso en el Cecopi enviar un mensaje de alerta a la población y precisó que en esa reunión se trasladó incertidumbre sobre la situación de la presa y posible "coronación" de la presa de Forata, pero no que iba a "colapsar".

Polo admitió que en la CHJ tenían la sensación de que el Cecopi no "se tomaban decisiones", lo que provocó que la reunión fuera "tensa", una situación que él mismo llegó a comunicar al secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.

Según narró, escuchó al subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, insistir "varias veces" en que la ley amparaba para tomar cualquier medida ante las "dudas" expresadas por la entonces consellera de Interior y Emergencias, Salomé Pradas, imputada en la causa.

"AÚN NO HABÉIS MANDADO EL MENSAJE?"

Desde la CHJ, cuyos representantes estaban conectados telemáticamente al Cecopi, insistieron al menos dos veces en la necesidad de alertar a la población. Al ver los datos de los calados apuntaron que habría que recomendar a la gente que se subiera a pisos altos. Cuando, tras varias desconexiones, sobre las 19.00 se retoma la reunión telemática y se dan cuenta de que no se había enviado el Es-Alert les gritaron: "¿Pero no habéis mandado el mensaje?".

Además, en el juzgado Polo comentó que sobre las siete menos cuarto, subió alguien que no especificó con el aviso del Barranco del Poyo, donde ya había un caudal importante, pero acorde a las circunstancias.

El martes por la mañana comparecerá ante la comisión del Congreso la periodista Maribel Vilaplana, quien declaró como testigo el pasado mes de noviembre en el juzgado. Allí explicó que durante aquella comida de trabajo en un reservado del restaurante 'El Ventorro' Mazón estuvo comunicado, hablando y escribiendo con su móvil, pero que no mostraba "prisa".

De hecho, su sobremesa se prolongó hasta las 18.45 horas, --cuando ya había fallecidos por las inundaciones-- y se despidieron hablando de fútbol. En su declaración como testigo, también el dueño de El Ventorro situó la salida de ambos del local entre las 18.30 y las 19.00 horas, cuando no había más clientes.

Vilaplana no aportó al juzgado el tique del parking donde aparcó su coche, pero después sí envió a la instructora un justificante que desvelaba un pago en ese aparcamiento a las 19:47, una hora después de la hora en la que habrían salido del restaurante. En su testifical, la comunicadora calculó que habría tardado unos cinco o diez minutos en llegar del restaurante al aparcamiento.

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