Raquel Sánchez niega que se la nombrara para limpiar Transportes de presunta corrupción

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Madrid, 13 may (EFE).- La exministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana Raquel Sánchez, que sucedió en el cargo a José Luis Ábalos en julio de 2021, ha negado que había sido nombrada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para limpiar el ministerio de una presunta corrupción y que se le pidiera que ascendiera a Isabel Pardo de Vera (imputada en el caso Koldo) a número dos del Departamento.

En su comparecencia ante la Comisión de Investigación sobre los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona) y el estado de la red ferroviaria en España, Sánchez ha asegurado este miércoles que su nombramiento se debe a una remodelación del Consejo de Ministros promovida por el presidente del Ejecutivo en el momento de la salida de la mayor crisis sanitaria para dotar de un nuevo impulso al Gobierno.

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Sánchez ha señalado que adoptó las decisiones sobre los nombramientos, ceses o mantenimiento de las personas que pasaron a forma parte de la nueva cúpula directiva atendiendo a las necesidades del ministerio en aquel momento.

La exministra ha dicho que nombró a Pardo de Vera -presidenta de Adif por entonces- secretaria de Estado de Transportes porque "era una persona con reconocido prestigio en el ministerio y en el sector, así como por parte de responsables políticos de todos los partidos". En este sentido, ha recordado que fue un gobierno del PP quien la había nombrado como número dos de Adif.

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Sánchez ha insistido en que valoró la solvencia técnica y profesional de Pardo de Vera en el ministerio y en el sector y que consideró en ese momento que tenía el perfil para ocupar la Secretaría de Estado de Transportes.

Por otro lado, Sánchez ha explicado respecto a las adjudicaciones de contratos realizadas por el ministerio y las empresas públicas dependientes de él que "un ministro no forma parte de las mesas de contratación y ni yo ni ningún ministro o ministra debería revisar criterios de adjudicación".

Ha comentado que la propia ley de contratación ya establece mecanismos de control y de evitar que haya bajas temerarias y para que las desviaciones tengan un nivel determinado y que no puedan exceder lo que es el grueso del contrato.

Preguntada por si asume hoy alguna responsabilidad política por el deterioro del servicio ferroviario durante su mandato, ha respondido que "seguro que cometí errores, pero creo que también hubo aciertos y creo sinceramente que sentamos las bases para revertir un sistema ferroviario deteriorado".

Y ha dicho a la senadora popular María Carmen Riolobos que "hay que tener audacia política por no llamarlo de otra manera, desvergüenza política, para que, después de ser ustedes y su Gobierno, el PP, los responsables de la desinversión y de dejar el sistema ferroviario de este país bajo mínimos, vengan a pedir responsabilidades a aquellos que no hemos dejado ni un momento de trabajar por revertir el desastre que ustedes provocaron".

En 2018, "nos encontramos con una red ferroviaria que había reducido la inversión y el mantenimiento a la mínima expresión", ha criticado.

Y ha subrayado que la mayor inversión ferroviaria en la historia "se produjo durante mi mandato después de unos años de planificación para intentar revertir la situación de desinversión a la que ustedes, el Gobierno del Partido Popular, dejaron el sistema ferroviario en este país". EFE

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