'Yo no moriré de amor' lleva al cine el desgaste de cuidar el Alzheimer

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Madrid, 8 may (EFE).- Este viernes llega a los cines 'Yo no moriré de amor', el debut de Marta Matute como directora y guionista de un largometraje, que retrata el desgaste emocional y físico de cuidar a un ser querido enfermo desde la perspectiva de una familia desconectada a la que el Alzheimer obliga a reinventarse.

La película, protagonizada por Júlia Mascort, Laura Weissmahr, Sonia Almarcha y Tomás del Estal ha sido galardonada en el Festival de Málaga con la Biznaga de Oro a mejor película española, y dos Biznaga de Plata por las interpretaciones de Mascort y Del Estal.

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La historia sigue a Claudia, una joven de 18 años que se debate entre el deseo de vivir como cualquier chica de su edad y la responsabilidad de hacerse cargo de su madre, enferma de Alzheimer, una situación en la que, junto a su padre y su hermana mayor Inés, también deberá afrontar las fracturadas relaciones familiares que los unen.

La motivación que impulsó a Matute fue su deseo de "intentar acompañar a las personas que están pasando por una situación parecida", expresa Matute en declaraciones a EFE, quien confiesa que  la película nace de su propia experiencia personal al cuidar de su madre en una situación similar.

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La directora ha puesto el foco en una dimensión que, a su juicio, el cine raramente aborda: la culpa, la rabia, la frustración y el desgaste de las personas que cuidan, para que también "podamos mirarlas desde el punto de vista humano".

"A mí me hubiera gustado ver una película en la que se mostrara todo eso, porque creo que me hubiera calmado", comparte la directora, quien describe ese período vital como un tiempo del que conserva "poquísimos recuerdos".

Sin embargo, aunque su memoria quedara "arrasada como mecanismo de supervivencia", sí que cuenta con "una biblioteca emocional" imposible de olvidar de aquellos momentos, de la que se ha servido para dotar de emoción y fragilidad este filme.

"A veces te sientes muy mal porque estás frustrada por la situación, te parece injusto", comenta la directora, para quien rodar la película ha resultado "terapéutico".

Asegura que le ha ayudado a reconciliarse con su propia vivencia, gracias a lo que ahora "esa situación está colocada en otro lugar" dentro de ella.

La figura de Claudia, interpretada por Júlia Mascort, encarna la complejidad de esta realidad: "lo que le está pasando a mi personaje es tan abrumador, que no tiene herramientas para lidiar con ello, sobre todo por la injusticia que siente al tener que estar viviéndolo tan joven", detalla.

Asimismo, Laura Weissmahr, quien da vida a la hermana mayor, resalta que la película captura con precisión las dinámicas que se producen entre familiares en estos casos, ya que "estás tan sumergida en tu propio dolor que invisibilizas el dolor del otro".

"Marta tiene una manera de escribir muy minimalista" que permite que las imágenes hablen por sí solas "desde la verdad", asegura la actriz, quien considera que el filme es "visualmente súper potente" ya que pone "gran cuidado a la imagen, al sonido, al arte".

En ese sentido, la actriz apunta que lo importante en el cine "no son solo las historias que se cuentan, sino cómo se cuentan", algo que en su opinión, 'Yo no moriré de amor' logra entre silencios, gestos y miradas.

Para hacerlo posible, la directora explica que en el montaje "tomamos decisiones que acentuaban estas elipsis" que dejan espacios en la historia "que hacen que la peli mejore".

Además, enfatiza que es también "una denuncia desde lo íntimo" y espera que "ayude a poner ese tema encima de la mesa, que sirva de altavoz para que hablemos de que si esta familia hubiera tenido otros recursos, no estaríamos contando esta historia".

Entre grietas y emociones contenidas, más allá del reconocimiento del filme en el festival de Málaga, el verdadero deseo de Matute es que el público que vea la película "se quede con un abrazo". EFE

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