Madrid, 5 may (EFE).- EE.UU. celebrará el próximo 4 de julio el 250 aniversario de su independencia, la fecha que conmemora el nacimiento de una nación en el que España tuvo una crucial -y bastante olvidada- contribución que reivindica este martes un congreso en Madrid que inaugura la reina Sofía.
'El borrado de la historia de España en los EE.UU.' es precisamente el título de la conferencia inaugural del historiador norteamericano Richard Kagan con la que comienza este congreso que aborda la relación entre la Monarquía española y la independencia de los Estados Unidos en este 250 aniversario.
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Una contribución que sí tiene un héroe reconocido: Bernardo de Gálvez, al mando del contingente español que apoyó a los rebeldes norteamericanos en la Guerra de la Independencia frente las tropas británicas en la batalla de Pensacola, Florida (1781).
Gálvez fue durante el reinado de Carlos III gobernador de Luisiana para afianzar las posiciones de la Corona de España en la zona sur de Norteamérica ante el empuje militar de los ingleses y logró expulsar a los británicos de la cuenca baja del Misisipi y de Florida.
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Y tan decisivo fue su papel que este malagueño -nacido en 1746 en la localidad de Macharaviaya- marchó junto al que sería el primer presidente de EE.UU., George Washington, por las calles de Filadelfia el 4 de julio durante el desfile de los vencedores que conmemoró su victoria.
Mucho más tarde, en 2014, el entonces presidente de EE.UU., Barack Obama, reconoció su figura con la concesión de la ciudadanía honoraria -una distinción que sólo poseen ocho personas -entre ellas, Winston Churchill o la madre Teresa de Calcuta- y la colocación de un retrato suyo en las paredes del Capitolio, en Washington.
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El Senado estadounidense aprobó conceder la ciudadanía honoraria al militar español por ser "un héroe de la Guerra Revolucionaria (de la Independencia de EEUU, 1775-1783) que arriesgó su vida por la libertad del pueblo de Estados Unidos" en el levantamiento de las trece colonias británicas originales que se enfrentaron al Reino Unido.
El congreso que se inaugura este martes en Madrid, organizado por el CEU y la Fundación Reina Sofía, reúne a especialistas nacionales e internacionales para analizar la contribución española desde perspectivas históricas, diplomáticas, militares y culturales.
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Ya el pasado mes de marzo la reina Sofía inauguró en Miami la 'America&Spain250', un proyecto que busca conmemorar el aniversario estadounidense y resaltar "la historia compartida" entre España y Estados Unidos.
También en septiembre de 2025, doña Sofía presidió la inauguración de otro simposio sobre el tema, "España y el nacimiento de la democracia estadounidense", auspiciada por el Queen Sofia Spanish Institute (QSSI), en colaboración con las Hijas de la Revolución Estadounidense (DAR en inglés), cuya presidenta, Ginnie Storage, explicó cómo la participación de España en la revolución norteamericana había sido "tradicionalmente ignorada".
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Un 'borrado' que también señaló Francisco Germán Martínez Lozano, director del Museo del Ejército, en la inauguración de una exposición al respecto: "La historia nos ha contado que la independencia de los Estados Unidos se forjó solo con el ímpetu de los rebeldes y la ayuda francesa, pero falta una pieza clave en este tablero, algo que poca gente conoce", como es la red militar y diplomática que desplegó España.
"Desde las costas de Alaska hasta los pantanos de Florida, España desplegó una red militar y diplomática sin la cual el sueño de George Washington habría fracasado", según el general Martínez Lozano.
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Pero todo comenzó mucho antes, cuando las expediciones españolas hacia el actual territorio estadounidense llegaron hasta lugares tan significativos como el río Misisipi, el cañón del Colorado, la Alta California o Alaska, en una empresa de gran envergadura y prolongada en el tiempo, una estrategia de ocupación y control de una "frontera salvaje", que los españoles trataron de defender con escasos recursos y que avanzó muy lentamente hasta el silo XVIII.
En la actualidad, en el corazón de la comarca malagueña de la Axarquía, lejos de Estados Unidos, el pequeño municipio de Macharaviaya celebra cada año el 4 de julio, eso sí siempre el sábado posterior a esa fecha, rindiendo homenaje a su vecino más ilustre, el político y militar Bernardo de Gálvez, que dio nombre a la localidad de Galveston, en Texas. EFE
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