Las lluvia de estrellas eta acuáridas llega a su máximo, con permiso de una Luna brillante

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Madrid, 4 may (EFE).- Una de las lluvias de estrellas más importantes del calendario, las eta acuáridas, llega a su máximo la noche del 5 al 6 mayo, aunque este año una Luna al inicio de la fase menguante puede estorbar bastante la observación de esos pequeños fragmentos del cometa Halley(1P/Halley).

Esta lluvia de meteoros es visible todos los años entre el 19 de abril y el 28 de mayo y su observación es más favorable desde lugares en el trópico, como las islas Canarias, y en el hemisferio sur, aunque también pueden llegar a verse en el norte.

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En es ocasión, "la Luna estará en fase gibosa menguante, con una iluminación del 82 %, por lo que estorbará bastante a la observación de esta lluvia", señala en su web el Observatorio Astronómico Nacional (OAN).

El radiante de las estrellas fugaces saldrá en torno a las 04.00 hora peninsular e irá subiendo por el cielo a medida que se acerque el amanecer, por lo que es mejor buscarlas durante la última parte de la noche.

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La lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces; ese punto se denomina radiante, que se sitúa en la estrella eta de la constelación de Acuario.

Los meteoros de esta lluvia tienen una tasa de actividad de entre 40 y 85 meteoros por hora y una velocidad bastante alta, unos 66 kilómetros por segundo.

Para observadores a nuestras latitudes, 40º norte, el radiante de las eta acuáridas se sitúa por encima del horizonte desde cuatro horas después de la medianoche hasta el amanecer, agrega el OAN.

El lugar de observación puede ser cualquiera con tal de que proporcione un cielo oscuro, aunque es preferible observar desde un lugar con pocos obstáculos para la vista, como edificios, árboles o montañas, y no utilizar instrumentos ópticos que limiten el campo de visión.

Aunque las eta acuáridas parecen venir de la constelación de Acuario, se pueden ver en cualquier parte del cielo y el OAN indica que conviene dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza cuando está presente, como es el caso este año.

Las eta acuáridas tienen su origen en los pequeños fragmentos (meteoroides) desprendidos del cometa Halley (1P/Halley), que gira alrededor del Sol cada 76 años, y cada año por estas fechas la Tierra atraviesa un anillo poblado con esos restos.

Cuando uno de los meteoroides entra en contacto con la atmósfera terrestre se calcina por la fricción con el aire, creando así el resplandor luminoso que conocemos como meteoro o estrella fugaz.

El cometa Halley también es el origen de otra lluvia de meteoros, las oriónidas, que tienen su máximo en torno al 21 de octubre. EFE

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