Describen los microvasos sanguíneos responsables de la respuesta inmunitaria del cerebro

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Burgos, 30 abr (EFE).- Un estudio describe por primera vez el número y el tamaño de los microvasos sanguíneos presentes en la cavidad craneal, responsables de la respuesta inmunitaria del cerebro, y abre nuevas vías de investigación y posibles aplicaciones en el estudio de enfermedades como el alzheimer o el ictus.

El investigador en formación del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) Rafael Gallareto-Sande lidera este trabajo, que se ha publicado en la revista The Anatomical Record y que aporta nuevos datos sobre esa red de diminutos vasos sanguíneos del cráneo que protegen el cerebro.

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Según ha informado el CENIEH en nota de prensa, el estudio describe por primera vez cuántos son y qué tamaño tienen estos canales microscópicos, conocidos como microforáminas, que están distribuidos en la superficie interna de la bóveda craneal y conectan el hueso con el espacio cerebral.

Para llevar a cabo la investigación, el equipo ha utilizado técnicas de tomografía computarizada en una muestra de cráneos humanos adultos y el resultado muestra una gran variabilidad entre individuos: cada cráneo puede albergar de 100 hasta 400 de esos pequeños canales.

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La mayoría de esos conductos son extremadamente finos, con diámetros inferiores a 0,5 milímetros.

Sin embargo, los canales de mayor tamaño, aunque menos numerosos, aportan una cantidad similar de flujo sanguíneo, y se concentran en zonas del cráneo como la región posterior y central del hueso parietal, en relación con importantes estructuras venosas.

La distribución observada sugiere una estrecha conexión con el sistema vascular de las meninges, las membranas que envuelven y protegen el cerebro.

También, que el número de estos canales, especialmente los de tamaño intermedio, aumenta cuando se expande la díploe, el tejido esponjoso del interior del hueso, sobre todo en la parte posterior del cráneo.

Si bien durante mucho tiempo se pensó que la función principal de estos microcanales era la regulación térmica del cerebro, investigaciones recientes han demostrado que también actúan como vías de entrada para la respuesta inmunitaria.

En concreto, la médula presente en la díploe puede liberar a través de estos canales moléculas implicadas en procesos neuroinflamatorios, contribuyendo así a la defensa del cerebro frente a infecciones o lesiones.

“Estos microvasos forman parte del llamado sistema glinfático, una red encargada de transportar nutrientes y eliminar desechos del cerebro", ha explicado Rafael Gallareto-Sande, y ha insistido en que su correcto funcionamiento es fundamental y está relacionado con enfermedades como el ictus o el Alzheimer.

De ahí que este estudio abra nuevas vías de investigación con implicaciones tanto en antropología como en medicina, ha afirmado.

Esta investigación, coordinada por Emiliano Bruner del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y en colaboración con Laura Mena-Bock de la Universidad de Burgos, ha sido financiada por el Proyecto Atapuerca y por la Fundación Atapuerca/Reale Foundation. EFE

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