Barcelona, 24 abr (EFE).- El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, confía en que el "atractivo" turístico que tiene España compense este año la posible menor movilidad aérea que puede darse por el encarecimiento y la menor disponibilidad de queroseno, y que España siga creciendo en número de turistas, aunque de forma "muy leve".
En un acto en el Col·legi d'Economistes de Catalunya, Hereu ha dado por supuesto que España se verá "afectada" por los efectos de la guerra en Oriente Medio.
"Si íbamos a crecer un 2 o un 3 %" en número de turistas, "quizá creceremos menos en número", ha indicado.
En cualquier caso, el ministro ha dejado claro que batir de nuevo un récord de turistas internacionales es lo que "menos le preocupa", porque le interesan mucho más "los ingresos" que aportan los visitantes que su número total.
Hereu ha recordado que España recibió en 2025 unos 97 millones de visitantes foráneos, que dejaron 135.000 millones de euros en la economía española; y ha avanzado que la tendencia de los dos primeros meses de 2026 es "buena", porque se crece más en ingresos que en número de turistas, "y ese es el modelo".
En cuanto a los próximos meses, ha afirmado que cualquier estimación que se haga estará sujeta siempre a lo que pueda suceder y se ha referido a la guerra en Oriente Medio.
De entrada, ha asegurado que España desea "la paz" en la zona y ha apuntado que el turismo tiene "suficiente fuerza" en el país como para no depender de los problemas de otros.
En esta línea, ha adelantado que la guerra en Oriente Medio es un factor que puede sumar turistas a España, porque una parte de la demanda del Mediterráneo oriental y del Próximo Oriente puede trasladarse al Mediterráneo occidental y "evidentemente" a un país "seguro", "amable" y "respetuoso" como es España.
El contexto de guerra en Oriente Medio genera "atractivo" hacia España, ha destacado Hereu.
Sin embargo, ha advertido de que "pueden restar" turistas factores como el "encarecimiento del queroseno", que hace que la movilidad aérea "pueda bajar"; o bien el empobrecimiento relativo de países como Alemania, Francia o Italia, entre otros.
Aunque las aerolíneas han reservado más asientos en sus rutas a España y las pernoctaciones "no van mal", la persistencia de la guerra "puede afectar a las ganas de viajar", ha dicho Hereu, que, no obstante, ha subrayado la "resiliencia" del turismo internacional pese al contexto actual.
El ministro también ha admitido que España "está pendiente del queroseno, de su precio y de su disponibilidad", por la repercusión que puede tener sobre la actividad turística.
Ante este contexto, Hereu ha abogado por seguir diversificando la oferta turística y por la desestacionalización.
Por otra parte, preguntado por los efectos de la guerra sobre la industria española, el ministro ha respondido que, por el momento, el país está "aguantando bien", a pesar de la subida del precio de los carburantes.
No obstante, ha admitido su "preocupación" por los efectos que puedan producirse en los próximos meses si la guerra se alarga.
En cualquier caso, ha opinado que España está "mejor" que otros países europeos por apuestas hechas en los últimos años, como el desarrollo de las renovables.
En cambio, ha apuntado que países como Italia están buscando con "mucha más desesperación" blindar su aprovisionamiento energético por su mucha mayor del dependencia del gas.
En cualquier caso, Hereu ha resaltado que Europa es un "club" y que los problemas de Francia, Alemania o Italia son también "nuestros problemas". EFE

