Madrid, 20 abr (EFE).- Un gen puede determinar si las células responsables del cáncer de mama tienen potencial para formar metástasis o si van a permanecer 'dormidas', y ese conocimiento podría abrir nuevas vías para identificar los tumores con alto riesgo de desarrollar metástasis y mejorar la clasificación de los pacientes.
Lo han revelado investigadores del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández (CSIC-UMH), que han identificado ese gen (Prrx1) como el regulador del potencial metastásico en el cáncer de mama, y han publicado los resultados de su trabajo en la revista Nature Communications.
La investigación demuestra que la capacidad de generar metástasis no es aleatoria, sino que está predeterminada por niveles específicos de este gen en el tumor original.
Cuando el gen presenta una actividad intermedia, las células logran un equilibrio peligroso entre movilidad y división, permitiéndoles colonizar otros órganos con éxito, y por el contrario, niveles extremos del mismo gen pueden provocar que las células permanezcan en un estado de letargo o pierdan su capacidad de anidación.
Identificar qué células de un tumor formarán metástasis es uno de los grandes retos en la oncología, ha recordado el CSIC en una nota difundida este lunes, y ha valorado que este trabajo revela que estas células pueden identificarse ya en el tumor primario.
A partir de un modelo de ratón y de datos de pacientes, el estudio, que ha sido desarrollado por el laboratorio de Plasticidad Celular en Desarrollo y Enfermedad dirigido por Ángela Nieto, muestra una población de células en el borde invasivo del tumor capaz de invadir y de dividirse o de entrar en letargo.
Según ha explicado Raúl Jiménez Castaño, primer autor del estudio, ese gen actúa como un auténtico regulador maestro del comportamiento tumoral: “Recientemente descubrimos que Prrx1 era crucial para la diseminación del cáncer y, gracias a este trabajo, ahora sabemos que no solo activa los programas que permiten a las células desprenderse del tumor primario, sino que también controla su capacidad de dividirse y formar metástasis o, por el contrario, entrar en un estado de letargo que puede durar años”.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo combinó modelos genéticos en ratón, análisis de célula única, estudios de cromatina y técnicas que permiten observar la organización y el comportamiento de las células directamente en el tejido tumoral.
El procesamiento y análisis de los datos generados a partir de miles de células estuvo liderado por el experto en bioinformática del equipo, el investigador Nitin Narwade.
Además, en colaboración con la catedrática Gema Moreno Bueno, de la Universidad Autónoma de Madrid y la Fundación MD Anderson Cancer Center España, los investigadores analizaron muestras de pacientes con cáncer de mama y detectaron patrones similares de expresión de ese gen, lo que sugiere que el mecanismo descrito podría tener una relevancia directa en la clasificación y el pronóstico clínico. EFE

