Barcelona, 19 abr (EFE).- El ruso Andrey Rublev, decimoquinto jugador de la clasificación mundial, reconoció que, pese a haber desplegado su "mejor tenis" en lo que va de 2026, no fue suficiente para superar este domingo en la final del Trofeo Conde de Godó al francés Arthur Fils, que estuvo "demasiado bien".
"El tenis, para mi nivel, fue bastante bueno esta semana. Fui de menos a más y cada vez me sentí mejor en pista. En la final, diría que jugué a un buen nivel, seguramente el mejor del torneo, incluso superior al de partidos anteriores. Pero Arthur estuvo simplemente demasiado bien. Estaba haciendo todo mejor que yo y mereció completamente la victoria", señaló Rublev.
En la sala de prensa del Real Club de Tenis Barcelona-1899, el moscovita, que a la octava tentativa había logrado alcanzar su primera final en el torneo barcelonés, prefirió quedarse con el lado constructivo de la derrota por 2-6 y 6-7, un resultado que le servirá para identificar qué aspectos debe "trabajar y mejorar".
Y eso que, por momentos, el quinto cabeza de serie del torneo estuvo muy cerca de forzar un tercer y decisivo set. Con 4-5 en contra, llegó a salvar tres bolas de partido, que alargó hasta el juego de desempate.
"Podía haberme ganado 6-2 y 6-3, pero lo mínimo es no rendirse ni regalar puntos. Hay que dejar que el rival te gane con golpes increíbles si los tiene, pero no jugar como si ya no te importara. Al menos hay que competir hasta el final, independientemente del marcador", reflexionó.
Esa capacidad de resiliencia, incluso en la derrota, es precisamente lo que tratará de trasladar Rublev al Masters 1.000 de Madrid, al que llegará "sin expectativas".
Allí espera aplicar esa serenidad que, según explicó, le permitió no frustrarse ni empezar a tirar "a cualquier sitio sin sentido o recurrir a golpes locos", para ir "día a día" y seguir mejorando con el objetivo de intentar regresar entre los diez primeros del 'ranking'. EFE
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