La defensa del hombre acusado de amenazar a jueces por TikTok alega manipulación con IA

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Almería, 15 abr (EFE).- La defensa del hombre acusado de desplegar una intensa campaña de acoso, injurias y amenazas graves a través de la red social TikTok contra magistrados, fiscales y agentes de la Guardia Civil del Levante almeriense ha alegado que los vídeos podrían haber sido manipuladas con inteligencia artificial.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería ha aplazado hasta el próximo 24 de abril la declaración del acusado, después de que su abogado, José Luis Martínez, haya impugnado el valor probatorio de los vídeos aportados a la causa, alegando que dichas grabaciones podrían haber sido manipuladas con IA.

Ante esta impugnación, la acusación particular, ejercida por el letrado Miguel Martínez en representación de una de las magistradas afectadas, ha solicitado formalmente que los archivos audiovisuales sean reproducidos de manera íntegra durante la vista oral.

En consecuencia, el tribunal ha fijado la nueva fecha para llevar a cabo el visionado de las pruebas y para escuchar la declaración del acusado, quien, a petición expresa de su propio abogado, será el último en comparecer en la sala.

Durante la primera sesión celebrada en el tribunal almeriense, sí se ha podido practicar la prueba testifical y pericial prevista. Han comparecido las víctimas, entre las que se encuentran tres jueces de los partidos judiciales de Vera y Huércal-Overa, una fiscal y tres agentes de la Guardia Civil.

Todos ellos han ratificado de forma íntegra los hechos denunciados y han relatado ante la sala el miedo constante que han padecido, así como las graves interferencias que esta situación ha provocado tanto en su desempeño profesional como en su día a día y en su vida personal.

En el turno de las periciales, ha resultado especialmente determinante el testimonio de la médico forense encargada de evaluar al procesado, identificado como A.N.L. Según ha expuesto la especialista, durante la entrevista clínica mantenida para la elaboración del informe, el acusado llegó a reconocer los hechos, si bien la doctora ha destacado que no mostró en ningún momento ningún tipo de arrepentimiento.

Previamente, el informe médico-forense ya había descartado cualquier patología mental que atenuase su responsabilidad, concluyendo que discierne perfectamente la ilicitud de sus actos.

Por su parte, la estrategia de la defensa se asienta, además de en la supuesta manipulación de los vídeos mediante inteligencia artificial, en el argumento de que las amenazas vertidas nunca se produjeron de manera directa ni en persona. De este modo, intenta desvincular a su cliente a pesar de que las acusaciones sostienen que existe una dirección IP reconocida que lo incrimina.

El encausado fue detenido en marzo de 2025 por la Guardia Civil de Garrucha tras publicar 142 vídeos en los que insultaba a las autoridades que intervinieron en sus procedimientos previos por violencia de género.

En al menos medio centenar de grabaciones, afirmaba su intención de "arrancar los ojos" a los funcionarios y expresaba su deseo de encerrar a una jueza en una "jaula de uno por uno", amenazando con introducirle la pulsera de control telemático en sus partes íntimas.

La acusación particular solicita una condena total de 14 años de prisión por delitos continuados de amenazas, calumnias e injurias, atentado contra la autoridad, obstrucción a la justicia, quebrantamiento de condena y delito contra la integridad moral.

Asimismo, reclama una indemnización de 70.000 euros por los severos daños morales y las secuelas sufridas por su representada, quien precisó atención psiquiátrica y desarrolló un cuadro de hipervigilancia derivado del hostigamiento. EFE

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