Un testigo dice que le encargaron vigilar a la mujer de Bárcenas porque "corría peligro"

Guardar

Madrid, 14 abr (EFE).- El que fuera jefe de Vigilancias de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, Jesús Vicente Galán, ha declarado este martes como testigo en el juicio Kitchen que en 2013 su superior, el comisario Marcelino Martín Blas, uno de los diez acusados en esta causa, le encomendó un operativo para vigilar a la mujer de Luis Bárcenas, Rosalía Iglesias, con el argumento de que "corría peligro".

En su declaración, ha explicado que ese operativo se puso en marcha durante dos semanas "mañana y tarde" en las inmediaciones del domicilio de la familia Bárcenas, cuando el extesorero había ingresado ya en prisión provisional tras ser descubierta la fortuna que acumuló en Suiza.

La operación Kitchen se habría puesto en esas fechas en marcha para sustraer a Bárcenas y a su familia documentación y grabaciones que pudieran tener en su poder y que podrían perjudicar al PP.

 Ante las afirmaciones del testigo, la abogada de Bárcenas, Marta Giménez-Cassina, ha querido saber si Martín Blas le transmitió a qué tipo de peligro se enfrentaba la esposa del extesorero del PP para tener que darle protección.

"¿Dicen que estaba en peligro, pero sin saber en qué peligro estaba?", ha ironizado la letrada, a lo que el testigo ha respondido que esas fueron las instrucciones que recibió de su superior: "Doña Rosalía Iglesias está en peligro y tenéis que darle protección".

"Cuando me da esa orden, no sé este hombre, no sé. Los propios compañeros de mi sección, cuando les transmito la orden que me ha dado, pues bueno... pues a sus órdenes", ha añadido este inspector jefe ya jubilado cuestionando en cierto modo el encargo de Martín Blas.

El seguimiento, ha proseguido, terminó una o dos semanas después de que un funcionario le llamase y le dijese que habían detectado gente en la zona y sospechaban que podían ser policías, ya que comprobó una matrícula que pertenecía a la Comisaría General de Información.

Este mando comunicó esta circunstancia a Martín Blas, que no dio respuesta inteligible sobre abandonar o no, y él decidió acabar con el operativo.

Este testigo, que estuvo investigado en la causa hasta que se sobreseyó la investigación en su contra, ha dicho que no recordaba haber negado en una declaración anterior haber recibido una orden de Martín Blas para vigilar a la familia de Bárcenas.

A preguntas del fiscal César de Rivas, ha explicado que los agentes que participaron en esas vigilancias elaboraron notas informativas y se abrió un diario de vigilancias para que esos datos pudieran ser utilizados por los grupos de investigación y "apoyar sus investigaciones a título judicial".

Sin embargo, al preguntarle el fiscal si le explicaron a qué tipo de grupo iba esa investigación, el testigo ha respondido que no sabía, al igual que ha dicho no recordar si en la casa de Bárcenas había operativos de vigilancia de otros grupos policiales además del suyo, en concreto de la Comisaría General de Información.

Antes de su declaración, ha prestado también testimonio un subordinado suyo en esa época al que enviaron a realizar vigilancias en las inmediaciones del domicilio del extesorero, si bien en ningún momento le indicaron que ese fuese el objetivo, sino el de buscar un coche negro por las inmediaciones de las calles de Ayala y Hermosilla, en Madrid.

No obstante, ha recordado que a él y al compañero que le acompañaba les dijeron que tuvieran cuidado, porque por ahí vivía Bárcenas, si bien ha dicho que él pensó que se les alertó de esa circunstancia porque podía haber periodistas.

 A su llegada detectaron "mucha presencia policial" de paisano, ya que como policía sabe reconocer a sus compañeros, momento en el que observó a unas personas que se metieron en un Peugeot azul celeste, al que ellos suelen denominar "pitufo" por el color, y en otro vehículo que no recuerda.

Transmitieron entonces las matrículas, y sus compañeros de Asuntos Internos les indicaron que uno de ellos, y no recuerda si el otro también, pertenecía a la Comisaría General de Información, por lo que les pidieron que abandonaran la zona.

Otra agente de Asuntos Internos ha testificado que participó en tres vigilancias, una para analizar movimientos de Rosalía Iglesias, otra para "localizar posible presencia policial" en las inmediaciones de las calles Príncipe de Vergara y General Díaz Porlier, donde se localizaban el domicilio de la familia Bárcenas y el taller de la mujer del extesorero, respectivamente.

Entonces observaron a un hombre que identificaron como un agente de la Comisaría General de Información por el móvil que llevaba y dieron una matrícula de un vehículo camuflado que también resultó ser un vehículo policial.

La última ocasión que participó en una vigilancia, ha señalado, fue en una comitiva para acompañar a Rosalía Iglesias a declarar al juzgado. EFE

(Foto) (Vídeo) (Audio)