PP y Vox censuran la quema de libros en el franquismo y afean al PSOE que obvie la de conventos y bibliotecas religiosas

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El PP y Vox han censurado este martes la "reprobable" quema de libros supuestamente subversivos llevada a cabo durante la Guerra Civil por parte del bando franquista, pero han recriminado al PSOE que en una iniciativa sobre lo han llamado "bibliocausto" obvie la quema de conventos y de importantes bibliotecas religiosas durante la República y la contienda.

Durante el debate en el Pleno del Congreso, el diputado de Vox José Ramírez del Río ha incidido en que, frente a las "reprobables" quemas de libros denunciadas por el PSOE y sus socios, hubo "una auténtica catarata de crímenes cometidos por socialistas y comunistas". Así, ha denunciado la "destrucción de cientos de bibliotecas episcopales" y el asesinato de bibliotecarios "por parte de milicianos socialistas y comunistas" entre 1931 y 1939.

Y el mismo argumento ha utilizado Manuel Cobo, del PP, quien ha achacado al PSOE una "memoria manipuladora" y le ha reprochado que olvide de la quema de los 80.000 volúmenes de la Biblioteca de los Jesuitas del centro de Madrid, entre los que había incunables de Quevedo, Lope de Vega y Calderón de la Barca, pero también las librerías que quemó ETA y los tres libreros y dos quiosqueros a los que asesinó la banda terrorista.

"El fanatismo de intentar destruir el pensamiento de los que tienen ideas distintas, quemando sus libros, merece nuestra rotunda condena, pero todavía más grave que quemar libros es asesinar a los autores", ha apuntado Cobo, antes de añadir que el libro que ha causado más muertes que ningún otro en aquella España, es la Biblia, pues "se asesinó a miles de personas por leerla".

AHORA HAY CENSURA SIN ANTORCHAS

El encargado de defender la proposición no de ley ha sido el socialista catalán Marc Lamuà. "Yo entiendo que las señorías del PP no tienen ningún problema en condenar la quema de libros en España, su problema es que luego deben mirar a la bancada que está a su derecha, la que les tiene que garantizar gobiernos, la que les tiene atenazados y subyugados a unas ideas de extrema derecha que manchan España tanto como la manchó la quema de libros", ha soltado a los 'populares'.

"No reconocer a las personas que quieren volver a encender el fuego", es, según la diputada de Compromís, Àgueda Micó, el mayor riesgo en la actualidad. "La persecución a la cultura vuelve, pero no con antorchas, con gobiernos que siguen prohibiendo obras de teatro, películas o conciertos, sencillamente porque no les gusta lo que dicen", ha dicho el diputado de Podemos Javier Sánchez Serna, quien ha lanzado el único "Viva la República" que se ha pronunciado desde la tribuna de oradores durante los debates el día en que se cumplen 95 años de la proclamación de la segunda.

En términos similares, Nahuel González --que ha acabado su intervención enseñando la tricolor republicana-- ha subrayado que este debate "va también del presente", porque "la pulsión censora no desaparece, se adapta, se recicla, se viste de gestión, se esconde detrás de informes y se disfraza de neutralidad pero ahí sigue".

PERSECUCIÓN LINGÜÍSTICA

El diputado de Junts Josep María Cervera ha atacado al PSOE por presentar iniciativas para "reconocer el compromiso con los bibliotecarios del pasado", mientras el presidente catalán, Salvador Illa, intentó prescindir de la figura del bibliotecario titular en las bibliotecas públicas catalanas.

Tanto Cervera como Francesc Marc Álvaro Vidal (ERC), Joseba Agirretxea (PNV), Mertxe Aizpurua (Bildu) y Néstor Rego, del BNG han ido más allá de la quema de libros supuestamente subversivos para denunciar la persecución durante el franquismo del catalán, el euskera y el gallego.

"Los intelectuales franquistas tenían una visión claramente supremacista del castellano, una idea que hoy todavía, desgraciadamente, determinados sectores de la derecha española todavía compran", ha lamentado Aizpurua, recordando, no obstante, que la censura contra el euskera es anterior a la dictadura y ha seguido viva después.

NO BASTA EL RECONOCIMIENTO SIMBÓLICO

Y en este 14 de abril en el hemiciclo se ha recordado también a las mujeres víctimas del Patronato de Protección a la Mujer. La diputada de ERC Etna Strems ha defendido una iniciativa para que se reconozca e indemnice como víctimas de la dictadura a las jóvenes que fueron internadas en centros de esta institución que funcionó entre 1941 y 1985. "Mucho reconocimiento simbólico pero ni una reforma estructural", se ha quejado Strems.

"Se ha dejado la investigación en manos de las víctimas y el movimiento feminista sin asumir una responsabilidad democrática que no se puede seguir ignorando", ha subrayado Strems, mientras que desde Junts, Pilar Calvo, ha recalcado que "pedir perdón no es suficiente" y que "el Estado español tiene que pagar".

En la misma línea, Martina Velarde, de Podemos, ha insistido en que la "responsabilidad" de un Estado que permitió que esta institución continuara hasta bien entrada la democracia "no se puede borrar" con "declaraciones simbólicas", "disculpas sin consecuencias" o un supuesto perdón que no va "acompañado de verdad, justicia y reparación". "Las supervivientes del patronato no necesitan nuestra compasión", ha sentenciado.

MEMORIA DEMOCRÁTICA CON BRECHA DE GÉNERO

También ha exigido reparación e indemnizaciones la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, quien ha puesto el énfasis en la "brecha de género" en materia de memoria democrática, puesto que las formas de represión femenina son "más difíciles de documentar" por haberse ejercido "en espacios privados o semiprivados" y por el "estigma social impidió durante décadas que las víctimas hablaran".

Desde Bildu, Bel Pozueta ha destacado que parte de las víctimas "han denunciado que no han sido escuchadas" y no han participado en el diseño de las medidas impulsadas por el Gobierno, que no se ha presentado un calendario para la investigación de la Comisión de la Verdad ni asegurado "que las conclusiones tengan efectos jurídicos o administrativos".

Varias intervinientes, como Esther Gil de Reboleño, de Sumar, han puesto el énfasis en la necesidad de "abrir los archivos públicos y también los de las órdenes religiosas" que gestionaban los centros para "localizar documentos, identificar centros y reconstruir toda la historia de este sistema represivo". "Ninguna ley de memoria democrática estará completa mientras siga dejando fuera una represión que fue especialmente dirigida contra las mujeres por el mero hecho de ser mujeres y por no someterse al mandato patriarcal" ha avisado.

De su parte, la socialista María Adrio ha puesto en valor los actos de reparación a estas mujeres en los que ha participado el Gobierno, ha recordado que se va a declarar al Patronato 'Lugar de Memoria Democrática', colocando una placa en el Ministerio de Justicia y que, el titular de mismo, Félix Bolaños, ha pedido "perdón" a quienes fueron encerradas y explotadas entre 1941 y 1985.

"Nosotros asumimos toda la historia de España con sus luces y sus sombras, pero lo que no podemos aceptar es que esta reclamación se haga en nombre de la nefasta ley de memoria democrática", ha dicho la diputada de Vox Rocío Aguirre.

La 'popular' Silvia Franco ha trasladado su solidaridad todas las víctimas de lo que fue un "aparato de control autoritario del Estado para intentar disciplinar sus vidas" y ha pedido "reconocimiento, verdad y reparación" para todas ellas, pero ha cuestionado la "instrumentalización" de su dolor que, desde su punto de vista, hacen las formaciones de izquierdas.

Además, ha destacado al frente del Patronato estuvieron "cargos relevantes del sistema" como el padre del actual presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido, y que esta institución ya fuera por "inercia" o "desconocimiento" funcionó hasta 1985.