El delegado de Loterías dijo a la vendedora de la Primitiva millonaria que estaba cobrada

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A Coruña, 14 abr (EFE).- La titular de la administración vendedora del billete de la Primitiva premiado con 4,7 millones de euros en 2012, cuya propiedad es objeto de disputa, ha asegurado que el delegado de la firma Loterías -uno de los acusados- le dijo que estaba cobrado y que lo había encontrado "una persona muy legal", en referencia sin nombrarlo a su hermano, el otro acusado.

La sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña celebra este martes la segunda sesión del juicio contra el lotero Manuel Reija y su hermano Miguel, que en el momento del sorteo era delegado provincial de la firma Loterías, acusados de haberse quedado con un boleto de la Primitiva premiado con 4,7 millones de euros en 2012, reclamado por las familias de dos fallecidos.

La titular de la administración que vendió el billete, situada en el centro comercial Carrefour de la avenida de Alfonso Molina de A Coruña, ha explicado que tras el sorteo en que fue agraciado el boleto, el delegado de Loterías la llamó y le dio la enhorabuena.

"Para un lotero la satisfacción más grande es dar un premio. Te llevas una alegría como si te hubiera tocado a ti", ha explicado, aunque ha confesado que a día de hoy su sensación es distinta: "Estoy muy dolida porque yo di ese premio con la alegría más grande y lo único que me trajo son disgustos".

No obstante, semanas después de aquel sorteo, una mujer preguntó por ese boleto de Primitiva y ella llamó al mismo delegado, que le respondió: "Ese premio ya está cobrado, no me llames más por ese tema".

Cuando hablaron del proceso, Reija le dijo "que lo había encontrado una persona muy legal", en referencia a su hermano, aunque sin nombrarlo, y le desveló "muy contento" que en el boleto no estaban las huellas de Manuel Ferreiro, uno de los reclamantes, ya fallecido.

"Llevamos catorce años y no me sale de la cabeza por qué no cogieron las cámaras y miraron a la gente que pasó por allí", ha cuestionado.

El marido de esta mujer, también trabajador de la misma administración, ha corroborado lo dicho por ella y ha agregado que Reija se refirió al que había encontrado el boleto como "un señor muy formal y educado", pero no aclaró que era su hermano.

El entonces director de negocios de la empresa estatal Loterías y Apuestas del Estado (Selae) ha contado que el delegado provincial fue a ver al presidente de la entidad para contar el hallazgo, por parte de su hermano, en un relato que tenía "presunción de veracidad y de conducta incluso honesta", pues este como administrador nunca había tenido ningún retraso de pagos ni reclamaciones.

Ha asegurado que el lotero que dijo haber encontrado el boleto "podría haberlo cobrado él o un tercero" y ha agregado que la reclamación de Ferreiro fue descartada entonces porque no coincidían el relato ni las huellas.

El director de la Selae ha detallado que se reunió con Miguel Reija, a petición de este, en Madrid, donde le contó que su hermano se había encontrado el boleto: "Ante esa comunicación, me quedo perplejo y lo remito al director de negocios", ha apuntado.

Además, autorizó que una persona viajase a A Coruña para recuperar el boleto y guardarlo en Madrid en una caja fuerte: "Esta situación era y sigue siendo excepcional. No todos los días aparece sin dueño un resguardo de un premio mayor de 4,7 millones", ha dicho.

Sobre si el boleto es un título al portador, ha aclarado que sí, que cualquier persona puede cobrarlo en la delegación, pero aunque la Selae "no tiene obligación de hacer averiguaciones", sí se pueden "pedir datos de identificación".

La Fiscalía considera al lotero responsable de un supuesto delito de estafa -o de forma alternativa de apropiación indebida-, por el que pide seis años de prisión, así como otros seis para su hermano, al que en este caso ve implicado en un supuesto delito de blanqueo de capitales o de encubrimiento, con tres años de prisión.

Los responsables de la administración Loterías del establecimiento Carrefour en la coruñesa avenida de Alfonso Molina recibieron el 30 de junio de 2012 el aviso de que se había sellado de manera automática un boleto ganador del sorteo de la Primitiva y tres billetes más que, supuestamente, pertenecían al mismo hombre, y estos fueron comprobados en el despacho de San Agustín el 2 de julio de 2012.EFE

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