Rubén S. Lesmas
Alcorcón (Madrid), 3 abr (EFE).- Las maquinas de marcianitos y los pinball de los bares con los que crecieron los jóvenes de la generación X tienen una segunda vida en Alcorcón donde dos apasionados han reunido más de 60 de ellas, originales de las décadas de los 70, 80 y 90 junto a consolas antiguas que reproducen títulos clásicos de los recreativos.
Entre ellos se encuentran juegos como Tetris, Pacman, Street Fighter, Donkey Kong, Tekken o Space Invaders, a los que se añadirá ahora un clásico más moderno, con el pinball de Pokémon.
"Nos juntamos dos amigos, que somos coleccionistas, y comenzamos con una máquina, dos máquinas. Al cabo del tiempo nos dimos cuenta de que teníamos 50 máquinas. Al año ya teníamos 100 máquinas, se nos fue de las manos y, como apasionados coleccionistas y restauradores de máquinas, decidimos darle visibilidad", explica Jesús, uno de los dueños de Factoria Retro.
"En España llegó a haber más de 500.000 máquinas recreativas. Desgraciadamente al final de la década de los 90 y principios de los 2000, con el auge de las consolas desaparecieron todas, se fueron abandonando", recuerda este coleccionista y apasionado de los videojuegos.
En su afán por recuperarlas, él y su socio Raúl se pusieron a comprar máquinas de deshecho: "Nos encontrábamos inmensos lotes de máquinas que estaban abandonadas, las compramos a buen precio, comenzamos a restaurarlas y nos hicimos con una colección de 200 máquinas", añaden.
"Entonces dijimos, ¿por qué no montamos una asociación y le damos visibilidad? Cogimos un local y comenzamos a montarlas. Actualmente operativas tenemos 100, aquí en el salón tenemos 60 máquinas, pero luego, en otra nave que usamos como taller de restauración tenemos el resto", detalla Jesús.
El local de Factoría Retro, asociación sin ánimo de lucro, está abierto los viernes por la tarde, los sábados y los domingos y allí acuden "desde niños pequeños de dos años hasta abuelitos de 95": "tenemos un club de 15 abuelos que se vienen todos los domingos por la mañana a echar su partida de pinball y su futbolín".
"Nosotros pensábamos que estaba enfocado a un público de 40 años, los del 'boom' de la generación de los 80, 90, incluso los 2000. Pero para nada, cuando llegan los niños en familia, se quedan alucinados", asegura Jesús.
De hecho, afirma que hay muchos padres que les dan la enhorabuena, porque sus hijos no conocían lo que es esto: "no saben lo que es un pinball, no saben encenderlo, ni sacar la bola", destaca.
El éxito ha sido tal que ya están pensando en dar salida a todo lo que almacenan en la otra nave-taller: "si aquí hay ahora 60 máquinas, estaríamos hablando de que tenemos 150. Estaríamos hablando de un museo muy potente en Madrid, en el que la gente pueda interactuar, conocer el Spectrum, y como se programaban los videojuegos", afirma.
La última incorporación a Factoría Retro es el primer pinball de Pokémon de España, que llega además con un fin solidario en favor de la asociación 'Caminando con Laia', una entidad que apoya a menores con necesidades especiales y que nació del impulso de los padres de una niña de 9 años que padece síndrome de Noonan, un trastorno genético que actualmente no tiene cura.
"Vino hace unas semanas un cliente, cuya hija, Laia, tiene la enfermedad de Noonan, y necesita apoyo de todo el mundo. Me tocó el alma, conocí a la niña y se me ocurrió realizar un acto benéfico aprovechando el lanzamiento del pinball de Pokémon", ha explicado a EFE Jesús Fernández, CEO Factoría Retro.
Aprovechando la llegada a España de esta exclusiva máquina de videojuegos, inspirada en el juego Pokémon Rojo y Azul, desde Factoría Retro decidieron impulsar un torneo solidario de pinball con 'influencers' y famosos, donde "el 50 % de la recaudación irá íntegramente para Laia". EFE
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