
La identificación de un camión dentro del cauce inundado del Riu Sec aguas abajo del puente de Carlet, sin presencia del conductor, fue uno de los momentos críticos que describió ante la magistrada el jefe de la unidad de Alzira de los bomberos forestales. Según consignó el medio, este hecho se registró hacia las 13.45 horas, en plena emergencia por la dana del 29 de octubre de 2024, y fue notificado de inmediato tanto a Coordinación como al Consorcio de Bomberos de Valencia. Esta situación reflejó la velocidad con que avanzaba la crecida y la falta de visibilidad y control sobre el nivel real del cauce en esa franja horaria, lo que agravó la emergencia y motivó la movilización de recursos adicionales.
De acuerdo con la información publicada por el medio, el jefe de bomberos forestales detalló que a las 12.45 horas el Riu Sec ya se encontraba desbordado sobre el puente de Carlet. Durante su declaración ante la jueza de Catarroja, quien investiga la gestión de la catástrofe, el testigo resaltó la imposibilidad de medir la escala del cauce debido a que la crecida la había sumergido por completo. “No podíamos medir la escala porque no se veía. Estaba ya desbordado”, precisó ante la autoridad judicial.
La investigación judicial se centra en los hechos del 29 de octubre de 2024, jornada en la que la dana provocó graves inundaciones que causaron la muerte de 230 personas en la provincia de Valencia. En la causa figuran como investigados Salomé Pradas, exconsellera de Justicia e Interior, y Emilio Argüeso, su entonces número dos, como consignó el medio. El jefe de la unidad de Alzira, con base en Carcaixent, entregó un informe que elaboró dos semanas después de la riada, donde detalló los movimientos y actuaciones de su equipo.
El relato del bombero abarca desde el inicio del turno, a las 9.30 horas, con una primera orden para intervenir en un achique de agua en Alzira poco después de las 11.30, que finalmente se canceló mientras iban de camino. Más tarde, a las 12.45 horas, recibieron la instrucción de revisar el nivel en el puente de Carlet, pero ya encontraron el río sobrepasado e imposible de medir. Subrayó expresamente que su grupo nunca recibió orden de vigilancia del río Magro sino del Riu Sec, que “siempre está seco, pero ese día estaba lleno”. Describió que entre el puente de Carlet y Benimodo ya había zonas totalmente desbordadas.
A las 13.45 horas apareció el camión sumergido en el agua, sin señales del conductor, episodio que reportó tanto a Coordinación como al Consorcio. Posteriormente, el jefe recibió una llamada del director general, cerca de las 14.00 horas, a quien informó sobre lo ocurrido con el camión. En ese momento se le indicó que la exconsellera Pradas se dirigía a Carlet, acompañada por el secretario autonómico, para inspeccionar la zona. El medio relató que el testigo acudió entonces al ayuntamiento de Carlet, donde informó en persona a Pradas sobre la situación del camión y la crecida del río, advirtiendo del peligro en los tramos aguas abajo, donde el Riu Sec desemboca en el Magro.
El testigo relató que recorrieron con la exconsellera varias zonas afectadas, acompañados también por un jefe de prensa munido de una cámara. Aseguró que se registraron imágenes en el puente, pero rechazó que su presencia tuviera motivaciones ajenas a la urgencia de la situación: “No era momento para fotos, como se ha dicho”, expresó.
A continuación, se dirigieron al puente sobre el río Magro en Carlet, donde constataron el alto nivel de las aguas. Mientras regresaban en coche, Pradas recibió una llamada por la que fue informada de complicaciones en la zona de Utiel. Desde su vehículo, la exconsellera ordenó movilizar todos los recursos disponibles hacia ese territorio, decisión que se tomó alrededor de las 15.00 horas. Poco después, se dirigió hacia el Centro de Coordinación de Emergencias (Cecopi), según reportó el medio.
La jornada avanzó con nuevas intervenciones. A las 18.30 horas, la Central decidió retirar a los bomberos de Carlet y, al llegar a la entrada de Alcúdia, observaron el desbordamiento del río Magro, con el agua alcanzando el polígono industrial e impidiendo el paso. Relató que desde un chalet, unos niños solicitaron auxilio. Informaron a los menores que permanecieran en la planta superior, donde estaban a salvo, dada la imposibilidad de acceder al lugar por la crecida. Tras comunicar a sus superiores que era prioritario quedarse en la zona para seguir ayudando, recibieron la autorización y continuaron las tareas de asistencia, trasladando a vecinos a sus viviendas mientras las calles ya se encontraban anegadas.
El jefe remarcó que, a esas alturas de la madrugada, sólo la unidad de Alzira seguía en operación entre los bomberos forestales desplegados, reportó el medio. Hacia las 19.00 horas, recibió la indicación de tomar precauciones ante el posible fallo de la presa de Forata y buscar un lugar seguro para el equipo. Entre las últimas tareas del día, mencionó una intervención nocturna en la residencia de Carlet, que se encontraba sin suministro eléctrico. Su grupo volvió a la base a las 7.00 horas del día siguiente únicamente para cambiarse de ropa, enfatizando la continuidad del servicio a pesar del cansancio: “No nos queríamos ir a casa. No era momento para descansar”, relató.
En relación con la coordinación del dispositivo, el testigo señaló que hubo otras unidades que permanecieron en sus bases sin ser movilizadas, pese a estar próximas al área de emergencia. “Habría que preguntar a José Miguel Basset –quien fuera inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia y jefe operativo de la emergencia del día de la dana– por qué no se movilizaron las unidades de Xàtiva o las de Castelló de Rugat a Rótova”, indicó, según publicó el medio. Acerca de la gestión de información y mando aquella jornada, expresó reservas sobre la posibilidad de que el jefe operativo desconociera retiradas de efectivos, sugiriendo que la comunicación dependía del oficial de sala y del oficial de guardia.
En su declaración, también precisó que entregó el informe de actuaciones elaborado después de las inundaciones tanto a la exconsellera Pradas como al director general y a la empresa pública SGISE. Agregó que fue Pradas quien, el 9 de febrero, le anticipó por WhatsApp una inminente citación judicial como testigo, que le llegó de forma oficial el 27 de marzo. “Salomé nos ha ido preguntando. Le dije que yo no iba a decir ni más ni menos que lo que sé. Le mandé el informe que hoy aporto, así como al director general y a la SGISE”, concluyó ante la autoridad judicial en declaraciones reproducidas por el medio.
La comparecencia del jefe de la unidad de Alzira ante la magistrada se inscribe en el proceso que analiza las decisiones adoptadas durante la gestión de la dana y la coordinación entre administración y los equipos de emergencia desplegados en Valencia el 29 de octubre, según informó el medio.


