Feijóo cumple cuatro años en Génova con un PP unido por sus victorias electorales pero sin liberarse de la sombra de Vox

Tras consolidar la principal fuerza de oposición y aumentar el poder territorial del partido tras su llegada, Núñez Feijóo enfrenta el desafío de distanciarse definitivamente de la influencia de Vox, que sigue clave en varios gobiernos autonómicos

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La relación entre el Partido Popular (PP) y Vox continúa definiendo los equilibrios de poder en diversas comunidades autónomas de España, mientras Alberto Núñez Feijóo encara su cuarto año al frente del PP con el objetivo de desvincularse de la influencia de la formación de Santiago Abascal. Según detalló Europa Press, a pesar de los logros territoriales y los avances electorales bajo el liderazgo de Feijóo, la presencia de Vox como socio necesario en gobiernos autonómicos como Extremadura, Aragón y Castilla y León mantiene a ambos partidos en una situación de interdependencia que condiciona la capacidad del PP para actuar con plena autonomía.

Europa Press informó que la llegada de Feijóo a la presidencia del PP, en abril de 2022, respondió a una crisis interna sin precedentes que desembocó en la salida de Pablo Casado. La tensión entre Casado e Isabel Díaz Ayuso llegó a su punto álgido tras la publicación de informaciones sobre presunto espionaje vinculado al entorno familiar de la presidenta madrileña. En ese contexto, Feijóo asumió la dirección del partido, heredando una formación fragmentada y un entorno político marcado por la competencia con Vox, que contaba entonces con 52 escaños y un 14,8% de los votos, según consignó el mismo medio.

Fuentes citadas por Europa Press señalaron que, durante los primeros meses de Feijóo en la sede de Génova, varias encuestas reflejaban un empate técnico entre PP y Vox. El temor a un “sorpasso” se encontraba vigente, y la crisis interna del PP se hacía patente en manifestaciones en la misma calle Génova. El relevo en la dirección del partido, según reportaron miembros de la formación a Europa Press, trajo consigo una dinámica de unidad y estabilidad organizacional que permitió a los populares presentarse como alternativa de gobierno y acumular poder territorial.

Tras abandonar la presidencia de la Xunta de Galicia, cargo en el que permaneció casi 14 años, Feijóo se instaló en la sede nacional del partido en Madrid. Desde entonces, ha centrado sus esfuerzos en consolidar un PP cohesionado, logrando, según Europa Press, victorias en diez de las últimas doce elecciones. Entre estos resultados destaca el ascenso del PP de 89 a 137 escaños en las generales de julio de 2023, una diferencia de 104 diputados frente a Vox. Los resultados se interpretan desde la dirección del partido como una recuperación del terreno perdido frente a la ultraderecha, aunque Vox conserva una posición relevante en varias autonomías.

El desarrollo electoral bajo el mandato de Feijóo ha tenido hitos significativos, como las elecciones andaluzas de junio de 2022. En esos comicios, Juanma Moreno obtuvo para el PP la primera mayoría absoluta en Andalucía, histórica plaza del PSOE. Posteriormente, el PP consolidó victorias en municipales, europeas y otras citas autonómicas, continuando con la estrategia de expansión territorial. El futuro inmediato del partido contempla la campaña para los próximos comicios andaluces del 17 de mayo, en la que Génova espera revalidar la mayoría absoluta de Moreno y reforzar la proyección nacional de Feijóo, publicó Europa Press.

La unidad interna del PP se ha reflejado también en la recuperación de la sintonía entre figuras históricas del partido. La foto del reencuentro entre José María Aznar y Mariano Rajoy, organizada en Valencia en febrero de 2023, sirvió como escenificación del cierre de divisiones previas. Feijóo ha hecho referencia en varias ocasiones a ambos expresidentes como sus referentes y ha defendido la consolidación de una única visión estratégica para la formación.

En el último congreso nacional del PP, celebrado en julio, Feijóo fue reelegido presidente con el 99,24% de los votos. En ese foro, subrayó la necesidad de alcanzar los 10 millones de votos en futuros procesos generales y presentó una serie de tareas prioritarias en caso de acceder a la Moncloa. Entre sus compromisos figuran la aprobación de un plan de regeneración democrática, políticas de reducción de la inmigración irregular, una bajada de impuestos, un pacto nacional del agua, medidas para vivienda, refuerzo del sistema sanitario y mejoras en materia de seguridad.

Durante ese cónclave, Feijóo reiteró su posicionamiento frente a la estrategia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, insistiendo en que su proyecto representaría “otra forma de gobernar” y reiteró su intención de “derogar el sanchismo”. De acuerdo con Europa Press, en la dirección del PP se considera que el ciclo político actual ofrece una “última oportunidad” a Feijóo para alcanzar la presidencia del Gobierno, tras la frustración generada por no lograrlo en 2023. Dirigentes del partido citados por el medio advierten que, si no se materializa este objetivo, el partido afrontaría una nueva pugna interna con Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno como principales aspirantes a la sucesión.

A pesar de los éxitos en las urnas y la expansión de su influencia en el panorama territorial, el PP de Núñez Feijóo no ha logrado desligarse por completo de Vox en varios gobiernos regionales. Según datos difundidos por Europa Press, la llave de la gobernabilidad que ostenta Vox en comunidades como Castilla y León, Aragón y Extremadura se perfila como un factor de peso ante una eventual repetición electoral a escala nacional, manteniendo el debate sobre la conveniencia y los límites de la colaboración con la extrema derecha en el centro de la estrategia popular.