El jurado considera culpable al procesado por un asesinato en Salceda (Pontevedra)

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Pontevedra, 27 mar (EFE).- El jurado considera a Florian R. culpable del asesinato con alevosía de Soufian, un joven de 24 años apuñalado en junio de 2019 a las puertas de un local de copas de Salceda de Caselas (Pontevedra), si bien no ha considerado probado que hubiera ensañamiento.

Tras haber deliberado este jueves y viernes, los miembros del tribunal de jurado han tomado esa decisión por unanimidad, según han trasladado este mediodía en la Audiencia Provincial de Pontevedra.

El jurado ha considerado probados por unanimidad la mayor parte de los hechos por los que se juzgaba al acusado, de nacionalidad albanesa.

Según el veredicto, la víctima se encontraba en la terraza del bar cuando Rama se le encaró y le dijo que le había tirado la copa. El joven se disculpó pero el acusado no aceptó sus disculpas, y ambos se fueron hacia un callejón.

Allí, Florian R. sacó un arma blanca por sorpresa y apuñaló a la víctima en tres ocasiones en su cuerpo con intención de causarle la muerte, de forma tan rápida que no pudo defenderse.

El acusado huyó y Mahra, herido de muerte, lo siguió y anduvo unos metros, pero volvió sobre sus pasos y acabó desplomándose y muriendo por una hemorragia interna masiva como consecuencia de las puñaladas.

"Al jurado no nos cabe duda de que fue el acusado quien sacó el arma blanca y apuñaló a la víctima", han referido.

La presencia de Rama en el lugar del crimen quedó probada por una fotografía dentro del bar, la ubicación de su móvil que lo situaba esa noche en Salceda y la coincidencia de su ADN con una muestra de sangre que se encontró horas después cerca de donde se produjo el asesinato.

El jurado también ha considerado probado que la madre de la víctima necesitó terapia a raíz de lo ocurrido.

Sin embargo, no ve probado que el acusado golpease a la víctima varias veces para aumentar su dolor y causarle el mayor sufrimiento posible antes y después del apuñalamiento, con lo que no quedó probado que hubiera ensañamiento.

Tras la lectura del veredicto, que se retrasó debido a un problema informático, el juicio quedó visto para sentencia y la magistrada tendrá que establecer la pena impuesta al acusado, que permanecerá hasta entonces en prisión preventiva.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular ratificaron sus peticiones de pena: la condena máxima por asesinato, 25 años de prisión, así como 300.000 euros de indemnización a la familia por responsabilidad civil.

Por su parte, la defensa pidió la pena mínima (15 años) y anunció que va a recurrir la decisión una vez conocida la sentencia.

El juicio se ha celebrado esta semana en la sección cuarta de la Audiencia de Pontevedra, donde la acusación particular calificó los hechos como una "cacería", mientras que el acusado defendió su inocencia y aseguró no recordar haberse cruzado con la víctima ni haber participado en ninguna pelea. EFE