Madrid, 19 mar (EFE).- El Gobierno ha condenado este jueves "en los términos más enérgicos" los recientes ataques contra infraestructuras energéticas críticas en Oriente Medio al considerar que suponen una violación del derecho internacional humanitario y que amenazan la vida de población civil inocente.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha rechazado esta nueva escalada del conflicto y ha pedido su cese inmediato.
Denuncia en concreto la ofensiva israelí contra la refinería de South Pars en Irán y acciones de la República Islámica como el "brutal bombardeo" contra el campo de Ras Laffan en Catar, sucesos que tienen, según el Ejecutivo, "consecuencias humanas y medioambientales imprevisibles."
El Gobierno también condena la "ilegal, injustificable y de imposible cumplimiento" advertencia de evacuación anunciada por parte de Irán a la población de los países del Golfo residente cerca de refinerías de petróleo.
Exteriores llama a la contención a todas las partes implicadas para evitar mayores "efectos desestabilizadores" y reitera su apoyo a los "esfuerzos" de países del Golfo en favor de una desescalada que considera "urgente". EFE

